Ferdinand Porsche es recordado como el fundador del fabricante de automóviles del mismo nombre y, antes, como el diseñador del KdF/Volkswagen. Pero también es uno de los pioneros del coche eléctrico. No hay nada extraño en ello, teniendo en cuenta que a principios del siglo XX, el vehículo 'a batería' tenía tantas posibilidades de desarrollarse como el motor de combustión interna.

Solo una elección dictada por los intereses de una parte del mundo industrial favoreció a los coches con propulsor térmico. Entre las soluciones ideadas por Porsche se encuentra lo que puede considerarse el ancestro del concepto de eléctrico de autonomía extendida o híbrido en serie, aplicado en el Lohner-Porsche Semper Vivus de 1900.

Galería: Lohner-Porsche Semper Vivus (1900)

Hacia finales del siglo XIX, cuando la energía eléctrica era una de las formas más populares de propulsar los primeros automóviles de la historia, Ferdinand Porsche comenzó a trabajar en sus primeros diseños en Lohner-Werke.

Aquí nació el primero de los coches conocidos como Lohner-Porsche. Se presentó en la Exposición Universal de París de 1900 con gran éxito. Por entonces, estaba impulsado por dos motores eléctricos, instalados directamente en las ruedas delanteras, cada uno de los cuales producía unos 3 CV de potencia.

Lohner-Porsche Semper Visus

En noviembre de ese mismo año, Lohner-Porsche participó en una prueba de resistencia para vehículos eléctricos patrocinada por el Automóvil Club de Gran Bretaña e Irlanda. En esta versión de competición, los motores se montaron en todas las ruedas, lo que lo convirtió en el primer coche de tracción total del mundo.

El primer eléctrico de autonomía extendida

En otoño de 1900, Ferdinand Porsche comenzó a planificar un nuevo prototipo basado en un sistema de propulsión nunca visto hasta entonces. El Lohner-Porsche Semper Vivus combinaba dos motores eléctricos integrados en las ruedas delanteras con dos motores de combustión monocilíndricos De-Dion-Bouton, cada uno con una potencia de 2,5 CV.

En todo caso, dichos motores térmicos no estaban conectados a las ruedas del vehículo, ya que servían únicamente para proporcionar energía para alimentar los motores eléctricos. Básicamente, es lo que hoy conocemos como un coche eléctrico de autonomía extendida (REx) o híbrido en serie.

Lohner-Porsche Semper Visus

Los dos motores de gasolina se utilizaban para accionar un generador eléctrico que enviaba la energía necesaria a los motores de las ruedas, mientras que la energía sobrante se almacenaba en unos acumuladores especiales.

Tras el nacimiento del Semper Vivus, Ferdinand Porsche siguió introduciendo modificaciones en su tren motriz híbrido con el objetivo de crear una variante apta para la producción en serie. En 1901 nació el Lohner-Porsche Mixte, que mejoró notablemente las características y prestaciones del modelo anterior. 

En lugar de los motores monocilíndricos, se instaló un bloque de cuatro cilindros de 5,5 litros y 25 CV, fabricado por la empresa austriaca Daimler, para alimentar el generador situado bajo el asiento del conductor.