Desde luego, el accidente podría haber sido mucho peor...

Hace unos días, en un edificio residencial de Moscú se produjo un accidente bastante peculiar... y casi mortal: un Porsche Macan estuvo muy cerca de caer desde la cuarta planta de una casa. Aunque pueda parecer un caso más de confusión de pedales entre el acelerador y el freno, por lo que hemos sabido, el conductor no sufrió ese despiste.

Denis Kazionov, un famoso jugador de hockey sobre hielo, iba al volante, con su mujer sentada en el asiento del copiloto y su hijo en la parte trasera. ¿Qué ocurrió exactamente? Como la zona de aparcamiento está parcialmente expuesto a la intemperie, se introdujo nieve en el suelo de hormigón.

Según el conductor, trató de frenar el SUV a tiempo en su plaza, pero fracasó debido a la pérdida de tracción. ¿Resultado? El Macan atravesó la pared del edificio y acabó con el morro colgando en el aire.

 

No resulta difícil imaginar que este extraño accidente pudo haber acabado mucho, mucho peor. Por suerte, una barra de refuerzo integrada en el edificio evitó que el vehículo cayera desde el cuarto piso.

Las imágenes y los vídeos publicados en la plataforma Telegram por el canal oficial del edificio residencial muestran el Porsche parcialmente colgado en el aire, antes de ser arrastrado de nuevo al interior del edificio.

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El Macan en cuestión, que parece incluir el último restyling a la venta, necesitará algunas reparaciones en el frontal, pero no creemos que se haya declarado siniestro total, así que seguirá 'con vida'.

En cuanto al edificio, también debería ser fácil de arreglar, ya que los daños parecen menores. Poco después del incidente, Kazionov declaró a los medios de comunicación locales que toda su familia estaba "increíblemente conmocionada", lo cual es comprensible si se tiene en cuenta que un resultado menos afortunado habría supuesto el fallecimiento de las tres personas.

Desde luego, en Rusia pasan cosas muy peculiares. Basta recordar un accidente (provocado) de un Taycan contra un concesionario y la quema de un Mercedes-AMG GT Coupé 4 puertas 63 S por su dueño.