Como bien sabéis, a veces nos gusta poner la atención en las apasionantes carreras de montaña y los vehículos que las disputan. En muchas ocasiones, nos hemos encontrado con deportivos modificados, capaces de emitir un sonido inconfundible.

Ese es el caso que nos ocupa, con el magnífico Citroën C2 de los hermanos Davor y Luka Fabijancic, que nos tiene fascinados con el sonido que emana del motor de la Suzuki GSX-R1000 que lleva instalado a bordo del pequeño utilitario francés.

Los hermanos construyeron el Citroën C2 Suzuki Proto para el Campeonato Croata de Pilotos de Fórmula, pero la pequeña y ágil máquina también participó en otros eventos de eslalon y subida de montaña de su país natal.

Galería: Citroen C2 restyling

Partiendo de la base de un C2 de serie, con un motor de gasolina de 1,1 litros que producía 60 CV de potencia, el motor de la superdeportiva de Hamamatsu supuso una mejora enorme.

Con sus 200 CV de potencia máxima, el propulsor es capaz de girar a 11.000 revoluciones y de emitir un sonido estridente al llegar a la zona roja del cuentavueltas. Algo que, sinceramente, nos enamora.

Para obtener todos los beneficios del motor de la GSX-R1000, el equipo lo instaló justo detrás del asiento del conductor. Si combinamos esa cifra de potencia con la reducida distancia entre ejes del coche y la transmisión a las ruedas traseras, no es de extrañar que el Citroën C2 Suzuki Proto se situara entre los 10 coches de turismo más rápidos del Campeonato Croata de Pilotos de Fórmula.

Como señaló nuestro compañero Bradley Brownell, en Jalopnik, los motores de las motos son "más compactos y ligeros, más rápidos de revolucionar, producen más potencia y suelen ser más eficientes que un motor de coche equivalente".

Citroen C2 restyling

Por supuesto, el peso contenido de este C2 preparado no es un problema para el motor de la Suzuki GSX-R1000, aunque si cierras los ojos y escuchas solo el sonido, es probable que creas estar ante una superdeportiva 'dándolo todo'.

Ya sea en la aproximación a una curva o al entrar en una recta, la banda sonora que emite este Citroën con corazón transplantado de GSX-R resonará en tus recuerdos durante un tiempo. Lo que sorprende de verdad es que incluso impulsado a un vehículo de cuatro ruedas, el motor de la Suzuki sigue subiendo de vueltas sin miramientos.

Fuente: RideApart.com