Desde el canal de YouTube de 'Beyond The Press' nos llega un documento tan curioso como explosivo: colocar 70 detonadores con su correspondiente carga en un SEAT Ibiza de segunda generación... y ver qué sucede. ¿Qué podría salir mal?

Por supuesto, para inmortalizar el momento con todo lujo de detalle, el equipo ha colocado un anillo de 72 cámaras Chronos para capturar la destrucción a una velocidad de fotogramas excepcionalmente alta... y disfrutar del show a cámara lenta.

Después de no dejar ni una sola parte del SEAT a sacrificar sin su correspondiente detonador, todo el mundo se echa para atrás y comienza una serie de explosiones que se prolongan durante unos pocos segundos. 

Galería: SEAT Ibiza I & V

A favor del pobre utilitario, el vídeo sirve como ejemplo de su estupenda fiabilidad, ya que cuando cesan todas las explosiones, puede comprobarse que el motor sigue estando en marcha.

Algo que, en cierto modo, se debe al empleo de un explosivo menos fuerte que la dinamita. De haberla empleado, lo más seguro es que el coche hubiera volado por los aires y hubiera dispersado una peligrosa lluvia de metralla.

Tras el shock de ver la destrucción que sufre el Ibiza II, llega el momento de observar la cámara lenta, que muestra algo así como una cuidada coreografía de la destrucción, no recomendable para los amantes del modelo, que culmina con el capó abriéndose.

Es cierto, la producción no está demasiado trabajada, pero el punto de vista que ofrece la grabación en 360 grados basta para saciar el apetito de destrucción de cualquiera.

Para pasar el mal rato, te dejamos con una galería de fotos en la que puedes rememorar cómo era el Ibiza original, salido del lápiz de Giugiaro y lanzado al mercado en el año 1984.

Fuente: Beyond the Press, vía Motor1.com Global

Galería: SEAT Ibiza I (1984-1991)