Este modelo abrió el camino a todos los Ibiza FR y CUPRA que estaban por llegar...

Siempre es un gusto hablar de clásicos deportivos populares, pero más aún de un modelo español. El SEAT Ibiza SXI, a la venta entre los años 1988 y 1991, fue más que un digno rival para modelos de la talla del Renault Supercinco GT Turbo y el Fiat Uno Turbo, entre otros 'gallitos'.

Perteneciente a la primera generación del modelo, diseñada por Giugiaro, esta versión tenía como gran argumento de compra su motor 'System Porsche'. ¿Quién no recuerda esa famosa inscripción en el bloque? 

Si haces memoria, desde 1986, la marca española se integró en el Grupo Volkswagen (antes pertenecía a Fiat) y, por aquel entonces, Porsche pasaba malos momentos económicos. Una solución para sus maltrechas arcas fue diseñar este propulsor, que luego se montaba en Martorell. Es decir, Porsche puso la ingeniería y SEAT, la mano de obra.    

Galería: SEAT Ibiza I (1984-1991)

Este bloque de inyección electrónica BOSCH LE-2 Jetronic, cubicaba 1,5 litros (1.461 cm3) y desarrollaba 100 CV, 15 más que el mismo bloque con carburador. Por supuesto, iba asociado a un cambio manual de cinco velocidades.   

Las prestaciones no eran fulminantes, pero sí destacadas en aquella época: 185 km/h de velocidad máxima y una aceleración, de 0 a 100, en 10,8 segundos. El equipo de frenos constaba de discos delanteros ventiladores y tambores traseros, mientras que la suspensión disponía de amortiguadores más firmes. 

Estéticamente, el SEAT Ibiza SXI recibió varios componentes específicos para diferenciarlo claramente del resto de la gama. Por ejemplo, las llantas multirradio de 14 pulgadas, los faros antiniebla de color amarillo integrados en el paragolpes, los pasos de rueda ligeramente ensanchados, la parrilla del color de la carrocería o las franjas rojas por el perímetro inferior del coche. 

Desde luego, este modelo confirmó que SEAT no solo era una marca popular, sino también un fabricante con más aspiraciones, capaz de hacer frente a las firmas europeas superventas.

Para la historia, queda una curiosidad: un Ibiza 1.5, de 1986, fue el primer coche del rey Felipe VI, que lo recibió como regalo de su padre cuando cumplió 18 años. Eso sí, cuando SEAT recuperó el vehículo, lo restauró y se lo mostró al monarca, ya en 2014 y con 152.000 kilómetros... ¡lucía como un auténtico SXI!

Galería: SEAT Ibiza 1.5 de 1986

Pero lo más importante de todo es que el SEAT Ibiza SXI supuso el germen perfecto para las versiones FR y CUPRA, que tanto éxito han tenido en estos últimos años. De hecho, SEAT decidió aplicar el acabado Formula Racing a motores menos prestacionales, pues la demanda era y sigue siendo realmente elevada. En la primera galería de fotos adjunta, también hay imágenes de la versión GLX, antesala del SXI en la época.