Todo se mantiene igual en la gama mecánica.

Al igual que sucedió con el restyling del Espace, mostrado en noviembre, el Renault Talisman 2020, con carrocerías berlina y familiar Sport Tourer, apenas cambia estéticamente, pero sí surge como un modelo mucho más completo y avanzado, desde el punto de vista tecnológico, un ámbito cada vez más valorado por los clientes.

Lo cierto es que la imagen del coche se mantiene plenamente en vigor y plasma el último lenguaje de diseño de la casa francesa, de ahí que apenas se hayan producido cambios. Aunque siempre hay pinceladas interesantes, como las nuevas lamas de la parrilla y los faros matriciales con tecnología de tipo LED e intermitentes dinámicos. 

Galería: Renault Talisman 2020 (restyling)

Si nos movemos a la zaga, encontramos pilotos de diodos con nuevos gráficos y un adorno cromado integrado. Por supuesto, la paleta de colores exteriores se amplía, así como los juegos de llantas de aleación, de entre 17 y 19 pulgadas. 

En el habitáculo, lo más destacado es la nueva instrumentación digital y configurable, con un tamaño de 10,2 pulgadas. Ofrece "personalización completa con pantalla de navegación GPS para una experiencia de conducción única", según afirma el comunicado de Renault. 

No obstante, como hemos comentado antes, el apartado tecnológico es el que evoluciona considerablemente. Además de los faros matriciales citados, que mejoran un 50% la visibilidad, aparecen nuevas ayudas electrónicas a la conducción, que permiten alcanzar el nivel 2 de conducción autónoma. 

Hablamos del asistente de atascos y el sistema de mantenimiento de carril que, junto con el control de velocidad de crucero adaptativo, logran que el coche pueda moverse por sí mismo, manteniendo la trayectoria y también la distancia de seguridad con el vehículo que le precede. 

Renault Talisman 2020 (restyling)

Además, Renault afirma que se ha mejorado el funcionamiento del asistente de frenada de emergencia automática (AEBS), ya que ahora detecta a peatones y ciclistas.

De momento, la gama mecánica no plantea versiones electrificadas, lo que significa que nada cambia respecto a lo que ya conocíamos. De este modo, la oferta de gasolina, turboalimentada, está compuesta por las opciones TCE 160, conformada por un bloque de 1,3 litros y 160 CV, y TCE 225, de 1,8 litros y 225 CV. Ambos se asocian a la transmisión automática de doble embrague EDC, con siete velocidades.  

Los que prefieran un propulsor turbodiésel disponen de los Blue dCi 120, 150, 160 y 200. Los dos primeros cubican 1,7 litros y trabajan con una caja manual de seis velocidades. Por su parte, los dos últimos emplean un bloque de 2,0 litros y se combinan con la transmisión EDC, aunque con seis marchas. Lógicamente, el nombre de cada uno refleja la potencia que desarrollan.

Quedamos a la espera de los precios, que no tardarán mucho en desvelarse, y al inicio de la comercialización.