El clásico modelo británico se convierte en un vehículo ideal para participar en un campeonato de drift.

El Mini Cooper clásico es un vehículo entrañable por muchos motivos. A pesar de que muchos lo consideran un modelo lento y no muy divertido de conducir, lo cierto es que hablamos de un automóvil que participó en el Campeonato del Mundo de Rallies de la época, con victorias en pruebas míticas como el Rally de Montecarlo.

Aunque se trata de un modelo de pequeñas dimensiones y ligero, nunca se asoció al Mini como un auténtico velocista. Sin embargo, los chicos de Gildred Racing, un preparador de Buellton, California, han estado haciendo cosas extraordinarias con unidades de Mini Cooper, desde los años 70, del siglo pasado.

Galería: Mini Cooper Type S by Gildred Racing

Su último proyecto recibe el nombre de Super Cooper, una transformación que le ha permitido convertirse en una auténtica superestrella, que ostenta el anecdótico título de 'Coche más rápido de Netflix'.

El ejemplar que estás viendo, llamado Super Cooper Type S, es el mismo que se ha podido ver en la plataforma Netflix. Aunque desde el punto de vista del diseño, este Mini clásico Mk.3, de 1974, puede parecer un ejemplar más, lo cierto es que no lo es. Debajo del capó trasero se esconde una sorpresa muy especial.

Mini Cooper Type S by Gildred Racing

Hablamos del motor. Se trata de un bloque J32, con arquitectura V6 y 3,5 litros de cilindrada, de origen Honda. Para poder instalarlo en el interior del Cooper clásico, los responsables han tenido que sustituir los asientos traseros originales e instalar otros más pequeños y menos funcionales.

Mini Cooper Type S by Gildred Racing

No obstante, para hacerlo más picante, el preparador ha añadido un compresor Rotrex C38-81, que aumenta la potencia del motor hasta unos magníficos 502 CV y 519 Nm, disponibles a través del eje trasero. Y a los más puristas les encantará saber que la transmisión es manual de seis velocidades.

Mini Cooper Type S by Gildred Racing

El Super Cooper Type S también ofrece un óptimo reparto de pesos, al ubicar el sistema del aire acondicionado, el depósito de combustible y la batería del coche en la parte delantera.

Mini Cooper Type S by Gildred Racing

También sabemos, gracias al vídeo que acompaña a esta noticia, que el coste de la la transformación, incluyendo la parte mecánica y la tecnología que podemos advertir en el interior, ronda los 150.000 dólares. Es cierto que hablamos de una cantidad considerable, pero si tenemos en cuenta que, a cambio, disfrutaremos de un clásico con 500 CV disponibles, la cosa pinta mucho mejor, ¿no crees?

Fuente: TheSmokingTire (YouTube)