Las cámaras y sensores del coche serán capaces de detectar si conduces bajo los efectos del alcohol o las drogas.

Volvo Cars ha comunicado que, a partir de 2020, todos sus nuevos coches estarán dotados con un sistema compuesto por cámaras y sensores que monitorizarán al conductor.

De este modo, la tecnología incorporada en este automóvil podrá detectar si se está circulando bajo los efectos del alcohol o de los estupefacientes, o incluso si el usuario está dormido o demasiado distraído.

Por ejemplo, analiza el modo de conducción, registrando largos períodos en los que no se actúa sobre el volante, salidas de carril o constantes maniobras en las que se pisan las líneas pintadas en la carretera. Además, las cámaras del habitáculo detectarán si el conductor cierra los ojos con riesgo de que se duerma en marcha.

Todo lo anterior son señales de la ingesta de drogas o de bebidas espirituosas, así como de una fatiga evidente, poniendo en riesgo la integridad e incluso la vida del conductor, la de los pasajeros y la del resto de usuarios de la vía.

Llegada una de las situaciones anteriormente descritas, será el sistema del coche el encargado de mostrar las señales de advertencia pertinentes. En caso de que no haya respuesta de ningún tipo, la velocidad se limitará, para, acto seguido, avisar al servicio de asistencia de Volvo Cars.

Tal y como vemos en el vídeo, los operadores tratarán de hablar con el conductor para ver qué está sucediendo. En caso de que siga siendo imposible contactar con él, se procederá a llevar a cabo un protocolo en el que el vehículo aminorará la marcha y buscará un lugar seguro en el que detenerse.

Galería: Volvo XC90 2019

Este sistema forma parte de la iniciativa de Volvo Cars que tiene como objetivo reducir a cero los accidentes en sus automóviles. Y es que la firma sueca es consciente de que el exceso de velocidad, las intoxicaciones etílicas o por estupefacientes y las distracciones son las principales causas de accidente con muertos en carretera.

Los estudios de la NHTSA (Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras) en Estados Unidos hicieron públicos unos informes en los que aseguraban que casi el 30% de los accidentes de tráfico con fallecidos estaban relacionados con el consumo del alcohol o las drogas.

Esta revolucionaria tecnología llegará en 2020 y se implantará en todos los modelos que se fabriquen sobre la nueva plataforma SPA2 de la marca sueca. Este avance se une a la decisión de Volvo de limitar a 180 km/h la velocidad máxima de toda su gama (que también llegará el año que viene), así como a la función Care Key, con la que se podrán establecer diferentes límites de velocidad para los distintos usuarios del vehículo, a partir de 2021.