La firma de los chevrones cumple años, destacando por sus avanzados sistemas de suspensión.

Se cumple el centenario de Citroën y quiere celebrarlo como se merece. La marca de los chevrones siempre se ha caracterizado por acercar la tecnología al mayor número de clientes posible.

La comodidad o el confort asociados a sus innovadores sistemas de suspensión han sido valores reconocidos, históricamente, en los modelos del fabricante francés. Desde el Traction 11, hasta el mítico 2CV, por no olvidar los más modernos C4 Cactus o C5 Aircross, todos ellos han tenido y mantienen un denominador común: ofrecer la máxima comodidad a los pasajeros.

Galería: Citroën 100 años de confort

Citroën, tecnología al servicio del confort

Por este motivo, la firma gala ha organizado un evento en las instalaciones del INTA, en Madrid, para poder conducir algunos de los modelos que han forjado la leyenda de Citroën. En la actualidad, tanto el C4 Cactus como el C5 Aircross equipan el sofisticado sistema de amortiguadores progresivos hidráulicos, Progressive Hydraulic Cushions, capaz de filtrar las irregularidades del asfalto de forma eficaz.

Se trata de unos amortiguadores, fabricados por el especialista Kayaba, que incluyen en su interior unos tacos dinámicos, capaces de modificar su funcionamiento, ofreciendo un tacto progresivo con el amortiguador en la máxima extensión. Una tecnología incluida de serie, tanto en el C4 Cactus como en el C5 Aircross, que asegura un elevado nivel de comodidad.

Pero ese afán por mimar al conductor y a los ocupantes también está presente en otros elementos, como los denominados asientos Advanced Comfort, con un diseño específico del respaldo y la banqueta, que incorporan un relleno en tejido viscoelástico, que se adapta a la perfección al cuerpo y retarda la aparición de la fatiga.

Lógicamente, los modelos clásicos de Citroën han rodado a otro ritmo en el circuito ovalado dispuesto para la prueba. Tanto el Traction 11, el primer modelo de la marca con suspensión delantera independiente, motor delantero y discos de freno, como el 2CV, han circulado a una velocidad media entre los 90 y los 100 km/h, ofreciendo una sorprende comodidad.

Posteriormente, hemos tenido ocasión de ponernos al volante de un CX 25 Turbo, con el que hemos podido apreciar, desde el primer momento, ese efecto de alfombra voladora, propuesto por el fabricante. Dos vueltas saben a poco, pero no podemos perder un minuto y pasamos a los siguientes protagonistas: un Citroën Xantia Activa y un C6 2.7 HDi.

Como podrás imaginarte, al tratarse de vehículos más modernos, hemos circulado a velocidades de hasta 140 km/h por el óvalo marcado, sin ningún tipo de inconveniente. Las suspensiones de cada uno de ellos han trabajado con diferentes grados de suavidad, pero en todos los casos y a pesar de su veteranía, el confort de marcha ha sido muy elevado.

Citroën 100 años de confort

Y así, casi sin darnos cuenta, hemos llegado al final de la jornada, no si antes completar otras dos vueltas con los nuevos C4 Cactus y C5 Aircross. Hemos podido comprobar, de primera mano, las bondades de la suspensión Progressive Hydraulic Cushion. A ritmos elevados, cercanos a los 150 km/h, hemos constatado con asombro la estabilidad de ambos vehículos y la capacidad para filtrar las irregularidades del asfalto, sin que la dirección asistida de ambos modelos mostrase falta de obediencia o movimientos parásitos.

El aplomo de ambos modelos ha sido notable, representando dos de las opciones más confortables en sus respectivas categorías. Si quieres conocer los precios de la gama actual del C4 Cactus, pincha aquí; y todos los de la gama C5 Aircross, aquí.