El chasis monocasco y la carrocería, fabricados en fibra de carbono, ayudan a reducir el peso.

Después de una breve campaña de presentación, Aria Group levantó la sábana que cubría su nuevo superdeportivo, el FXE, en el transcurso del salón de Los Ángeles. El desarrollo aún está en marcha y las ventas no comenzarán hasta 2019. Sin embargo, cuando el superdeportivo híbrido 'muerda' la carretera, la compañía afirma que ofrecerá 1.150 CV de potencia y 1.785 Nm de par máximo. 

El objetivo es crear un competidor a la altura de Lamborghini, Ferrari y McLaren, de fabricación 100% estadounidense, para los incondicionales del segmento en el Viejo Continente.

Aria Group FXE

Un superdeportivo, con dos variantes 

Aria tiene la intención de ofrecer dos modelos. Como acceso, el FE cuenta un motor V8 de 6.2 litros, encargado de enviar su fuerza a las ruedas traseras. Para los clientes que buscan una máquina más exigente, el FXE recurre el sistema híbrido, con dos motores eléctricos, para mover el eje delantero.

En total, esta configuración es la que arrojaría los mencionados 1.150 CV de potencia y 1.785 Nm de par máximo. La encargada de digerir todo ese potencial es una caja de cambios automática secuencial, con ocho relaciones.

A falta de que podamos comprobarlo, la compañía estima que el FXE podría alcanzar 60 mph (96 km/h) en 2,7 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 338 km/h.

Aria Group FXE

Empleo masivo de fibra de carbono 

El FXE usaría algunos componentes de vanguardia para aprovechar al máximo su poderío híbrido. Aria anuncia un revolucionario proceso de creación del chasis monocasco de carbono, pendiente patente. Del mismo modo, dicho material también se emplea en la carrocería, mientras que algunos componentes de titanio, impresos en 3D, ayudarían a seguir rebajando el peso del conjunto. 

Aria Group FXE

Aunque Aria ya lleva un año de desarrollo con el FXE, la compañía necesita, al menos, otro año de trabajo antes de que los primeros prototipos pisen la carretera. Su objetivo es ser lo más transparente durante esa fase, en gran medida, para que el público sea consciente del gran esfuerzo que debe hacer una compañía pequeña para poder lanzar un superdeportivo.

Otros detalles específicos, como el precio final del para FXE, siguen siendo un misterio, aunque Aria quiere ser "muy competitiva" frente a sus rivales. En cualquier caso, la empresa tiene la intención de construir cada vehículo según las preferencias del cliente, por lo que los costes finales variarían entre cada unidad producida.

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