Sin duda, Stellantis ha aumentado el protagonismo del segmento de los cuadriciclos con sus diferentes propuestas eléctricas. Tras el Citroën Ami y el Opel Rocks, se pone ahora a la venta el Fiat Topolino, un modelo retro que, al igual que sus 'primos', se fabrica en Marruecos.

Desde luego, es el más trabajado de los tres desde el punto de vista del diseño y casa perfectamente en una marca eminentemente urbana como Fiat. De hecho, su estética recuerda al modelo homónimo de los años 40 y también a los clásicos 500 y 600. Da por hecho que todo el mundo te va a mirar por la calle de forma sorprendida, como he comprobado por las calles de Madrid.

Ahora bien, debemos repetir que se trata de un cuadriciclo y no de un coche, por lo que la calidad y el equipamiento no están ni mucho menos a la altura del actual 500, por ejemplo, con lo cual hay que cambiar el chip. Se trata de una solución de movilidad disponible con licencia AM a partir de los 15 años.

El Fiat Topolino, en cinco puntos clave:

Galería: Prueba Fiat Topolino 2024

Diseño

Sin duda, el diseño exterior es su punto fuerte y lo que le hace especial. Como comentaba antes, este vehículo de apenas 2,5 metros de longitud homenajea a varios clásicos de la marca italiana y tiene detalles muy chulos, como los faros redondos, los tapacubos 'retro' o los pilotos verticales. 

Hay dos carrocerías, la cerrada y la abierta Dolcevita. La primera ofrece puertas y un techo solar fijo, mientras que la segunda sustituye las puertas por dos cuerdas y el techo es de lona. Obviamente, esta segunda opción se puede usar sólo si se tiene claro dónde se va a aparcar el coche, ya que cualquiera puede entrar en él.

Prueba Fiat Topolino 2024

Lateral Fiat Topolino 2024

Prueba Fiat Topolino 2024

Enchufe Fiat Topolino 2024

Hay que hacer una mención especial a los accesorios Mopar, pues completan el vehículo de una forma inteligente con, por ejemplo, un portamaletas trasero o un ventilador interior. Este último elemento resulta casi imprescindible en verano, pues el Topolino carece de aire acondicionado (y de calefacción), así como de salidas de aire. De hecho, sólo hay una pegada al parabrisas para que no se empañe.

El coche se mueve con una batería de 5,4 kWh con química LFP (litio-ferrofosfato), que se puede cargar en cuatro horas con un enchufe convencional integrado en la puerta del acompañante. Opcionalmente, hay un adaptador para poderse conectar a puntos públicos. La autonomía homologada es de 75 km, más que suficiente para movernos varios días por la ciudad.   

Prueba Fiat Topolino 2024

Portamaletas Fiat Topolino 2024

Prueba Fiat Topolino 2024

Ventilador Fiat Topolino 2024

Interior

El habitáculo biplaza del Topolino no ofrece la comodidad ni el equipamiento de un urbano. Por ejemplo, carece de aire acondicionado, dirección asistida, cierre centralizado o retrovisores eléctricos. De hecho, no hay un retrovisor interior ni un equipo de sonido. Si quieres música, debes emplear el soporte para acoplar tu smartphone y usar Spotify u otras aplicaciones semejantes.

Los asientos son duros, los plásticos resultan muy básicos y las ventanas se abren manualmente plegándolas hacia arriba mediante un tirador. Incluso hay soldaduras a la vista. Pero como hablaba antes, es algo que no choca negativamente en un cuadriciclo, ya que ese es el nivel en rivales como Ligier.

Lo bueno es que el asiento del acompañante ofrece mucho espacio para las piernas y, de hecho, en esa zona se puede acoplar una maleta, mochilas o bolsas de la compra. También son elogiables los variados huecos portaobjetos existentes. 

Prueba Fiat Topolino 2024

Interior Fiat Topolino 2024

Prueba Fiat Topolino 2024

Asientos Fiat Topolino 2024

Prueba Fiat Topolino 2024

Techo solar Fiat Topolino 2024

Mecánica

La verdad es que el motor eléctrico de 8 CV otorga un empuje inicial más que suficiente para que el Topolino no se vea asediado por otros vehículos en la ciudad y no tarda mucho tiempo en alcanzar los 45 km/h de velocidad máxima autolimitada. 

Cuando se logran, el coche da ligeros tirones fruto de la limitación electrónica: se detiene la mecánica un instante y luego se vuelve a activar. Así de forma continuada, por lo que se aprecia claramente al volante.

Fiat Topolino Dolcevita

Fiat Topolino Dolcevita

En marcha

Conducir el Fiat Topolino supone transportarse varias décadas atrás, donde había las concesiones mínimas para el confort. Así, hay que 'lidiar' con unos asientos duros o una dirección sin asistencia, que puede ser difícil de mover en parado. También hay que acostumbrarse a la visión algo alejada que ofrecen los retrovisores de los coches que nos siguen. 

Pero también es cierto que este cuadriciclo lo pone muy fácil para moverse por calles y también para estacionar en cualquier lado. Su radio de giro es de apenas 7,2 metros, que es otra cualidad eminentemente urbana. Ojo con la ausencia del ABS y también atento a algunas calles, porque por ejemplo, el coche no puede circular por la M-30 madrileña.

Fiat Topolino Dolcevita

Fiat Topolino Dolcevita

Equipamiento y precio

Tanto si lo quieres con la carrocería cerrada como con la abierta, el precio del Topolino no varía: 9.890 euros, sin contar con el Plan MOVES III, que rebaja la tarifa 1.600 euros más. Fiat también ofrece la posibilidad de financiarlo: 2.999 euros de entrada y 54 euros al mes durante 36 cuotas, para poder realizar 15.000 km al año (muchísima distancia para un vehículo así).