La quinta generación del todocamino ha sido la encargada de estrenar un avanzado sistema de propulsión híbrido.

Si tuviéramos que definir al Honda CR-V con una sola palabra, tal vez, esa sería innovador. O, incluso, camaleónico. A fin de cuentas, su capacidad para evolucionar y adaptarse a las nuevas necesidades de los conductores parece no tener fin.

¿Por qué lo decimos? Básicamente, porque el todocamino de Honda nació hace algo más de dos décadas, como uno de los pioneros del segmento SUV, con un enfoque lúdico y grandes aptitudes off road.

Sin embargo, con el paso de los años, no tuvo problemas en enfocarse hacia el asfalto y el ámbito urbano, ofreciendo el espacio interior propio del mejor de los coches familiares y adaptándose a las nuevas necesidades de los usuarios, al incluir versiones con tracción delantera, eficientes motores turbodiésel y hasta una transmisión automática de nueve velocidades.

Galería: Prueba Honda CR-V Hybrid

Sin embargo, en la quinta entrega, ha dado un paso al frente nunca visto, desde el aspecto tecnológico. Una gran mejora que se sustenta, sobre todo, en la inclusión de una nueva variante híbrida, conocida como CR-V Hybrid.

Gracias al empleo del sistema de propulsión híbrido i-MMD (o Intelligent Multi-Mode Drive), el modelo oriental es capaz de ofrecer un elevado agrado de conducción y unos consumos ajustados. Pero también, obtiene el distintivo ambiental Eco de la Dirección General de Tráfico (DGT).

¿En qué se traduce esta etiqueta? Básicamente, en interesantes incentivos a la movilidad, como evitar las restricciones circulatorias en las grandes ciudades, bonificaciones en impuestos y zonas de estacionamiento regulado, uso de carriles BUS/VAO...

 

Honda CR-V Hybrid: tan práctico como familiar 

La carrocería, que luce los logos 'Hybrid' en los laterales y el portón del maletero, declara unas generosas dimensiones, que alcanzan los 4,60 metros de largo, 1,86 de ancho y 1,68 de alto.

De este modo, no es de extrañar que ofrezca una habitabilidad sobresaliente en todas las cotas; más, si cabe, en las plazas traseras, donde el espacio es el propio del mejor monovolumen o de una berlina de lujo. En él, incluso, tres adultos pueden viajar con un confort más que razonable.

Prueba Honda CR-V Hybrid
Prueba Honda CR-V Hybrid

Eso sí, en el caso del híbrido, no se ofrece versión de siete plazas, una opción que queda reservada a los representantes que incorporan en exclusiva el motor de combustión. Algo que se justifica en el hecho de que la batería se ubique en el espacio del doble fondo del maletero, donde se esconden los dos asientos adicionales.

Respecto al maletero, sigue ofreciendo una gran capacidad, cifrada en 497 litros, que es más que suficiente para acomodar todo el equipaje de los cinco ocupantes. Principalmente, porque sus formas son muy regulares, lo que permite aprovecharlo al máximo.

En el caso de abatir los asientos traseros, la cifra total aumenta hasta los 1.694 litros, que facilita el transporte de objetos realmente voluminosos.

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Descubre todos los secretos del sistema híbrido i-MMD

Sin entrar en explicaciones demasiado técnicas, el esquema de propulsión electrificado consta de un propulsor atmosférico de gasolina, con 2,0 litros de cilindrada y 145 CV de potencia, dos unidades eléctricas (generador y propulsor), una batería de iones de litio (de 1 kWh de capacidad), una unidad de control y una transmisión fija, en lugar de la tradicional caja de cambios.

Aunque pueda parecer un poco complejo, su funcionamiento es realmente sencillo. De hecho, el conductor no tiene que hacer nada, ya que el sistema gestiona los modos de propulsión de este SUV híbrido, de forma automática e inteligente, entre tres programas. Por tanto, basta con accionar el botón de arranque e iniciar la marcha.

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Estos son los tres modos del sistema i-MMD

  • EV Drive: la batería suministra electricidad al motor de propulsión directamente. Conducción 100% libre de emisiones, con una autonomía de unos 2 kilómetros. 
  • Hybrid Drive: el motor de combustión alimenta al generador, que transmite la energía a las ruedas, a través del motor de propulsión eléctrico.
  • Engine Drive: la mecánica de gasolina propulsa las ruedas, directamente, a través de un mecanismo de bloqueo del embrague. Destinado para transitar por carretera o autovía, entre velocidades de 80 y 120 km/h. Por encima, cuenta con un empuje eléctrico adicional.
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Asimismo, existe la posibilidad de escoger entre otros tres programas de conducción, desde unos botones situados en la consola: máxima potencia (Sport), mayor eficiencia posible (Econ) y uno de conducción 100% eléctrica (EV).

Y, aunque no hay una caja de cambios como tal, sí que existen cuatro pulsadores en la consola central, para seleccionar la posición de parking (P), la marcha atrás (R), el punto muerto (N) y la de circulación normal (D).

Ahora bien, entonces... ¿para qué sirven las levas que hay tras el volante? Pues, básicamente, para gestionar la regeneración de energía, con la que se recarga la batería. Una acción que se lleva a cabo, en cuatro modos, de menor a mayor retención.

Prueba Honda CR-V Hybrid

Con 184 CV de potencia y buenas prestaciones

Como mencionábamos, si hablamos de rendimiento, el motor de combustión entrega 145 CV, mientras que la unidad eléctrica alcanza 184, para sumar una cifra máxima combinada de unos idénticos 184 CV.

Con estos datos, la versión 4x2 consigue unas prestaciones bastante buenas, ya que alcanza los 180 km/h de velocidad máxima y es capaz de acelerar de 0 a 100 km/h en 8,8 segundos. Además, quien lo desee, puede optar por una versión 4x4, que también ofrece una altura libre al suelo ligeramente mayor.

Respecto al consumo medio de combustible, se anuncia un dato homologado de 5,3 litros cada 100 kilómetros, en ciclo NEDC. Dicho esto, si tomamos como referencia la cifra del nuevo ciclo WLPT, bastante más real, hablaremos de 6,9 litros cada 100 kilómetros... que, durante nuestra prueba, se han quedado en unos excelentes 6,2-6,3 litros.

Prueba Honda CR-V Hybrid

Honda CR-V Hybrid, mayor refinamiento

Uno de los aspectos que más se han cuidado en el CR-V Hybrid ha sido el confort de marcha. Algo en lo que tiene especial importancia la adopción de mayor cantidad de material aislante para el habitáculo y de un sistema de cancelación de ruido.

Otros elementos que potencian la comodidad del conjunto son la puesta a punto del chasis y el tacto del pedal del freno, que ofrece un funcionamiento natural, a diferencia de lo que sucede en otros híbridos.

¿Algo más a destacar? Indudablemente, que siempre arranque en modo eléctrico y que la respuesta del pedal del acelerador sea realmente inmediata.

Prueba Honda CR-V Hybrid

Con toda la seguridad

Por último, antes de acabar, no podemos pasar por alto todo lo referido a las ayudas electrónicas a la conducción. En este sentido, de serie, el CR-V Hybrid incluye el paquete de seguridad Honda Sensing, que incluye 'gadgets' como el control de velocidad de crucero adaptativo e inteligente i-ACC, sistemas de frenada de emergencia automática, con detección de peatones, de reconocimiento de señales de tráfico (TSR), de control del ángulo muerto (BSI)...

Respecto al precio, en su variante híbrida, el Honda CR-V parte de los 33.050 euros, que en este acabado Lifestyle, asciende hasta los 38.850 euros, tras el aplicar los 1.150 euros de promoción actual para la gama.

Honda CR-V Hybrid 2.0 i-MMD 2WD Lifestyle

Motor Híbrido, gasolina + eléctrico
Potencia 184 CV
Caja de cambios Transmisión directa
0-100 km/h 8,8 s
Velocidad máxima 180 km/h
Consumo 5,3 l/100 km (NEDC)
Tracción Delantera
Peso en vacío 1.614 kg
Número de asientos 5
Capacidad del maletero 497 l
Precio base 38.850 euros