El nuevo modelo se comercializa con dos carrocerías, de cinco puertas y familiar (SportBreak), y dos opciones mecánicas, de 190 y 280 CV de potencia.

Presentado a comienzos de año, ahora, llega el momento de poner a prueba la versión más deportiva del Ford Focus 2019. Y también, por qué no decirlo, de la más potente y prestacional... al menos, por el momento.

En efecto, estamos hablando del Ford Focus ST 2019, que en esta última entrega, sigue ofreciendo versiones para todos los gustos, al mantener la clásica doble oferta, tanto de motor como de carrocería.

La multitud de posibilidades para elegir también se amplía a las cajas de cambios, un escenario en el que permite escoger entre una manual, con seis marchas, función punta-tacón en reducciones y control de arrancada, o una automática con convertidor de par, de siete (que llegará en octubre, solo para el gasolina).

Eso sí, en todos los casos, la tracción recae sobre el eje delantero, aunque la mecánica de gasolina cuenta con un aliado de peso, como es el diferencial autoblocante eLDS. ¿Cómo funciona? Básicamente, mediante un conjunto de embragues, controlado electrónicamente, que puede enviar hasta un 100% del par a cada una de las ruedas delanteras.

Ford Focus ST 2019: gasolina o diésel, tú eliges

Desde luego, en los tiempos que corren, esta doble oferta resulta llamativa. Sin embargo, no es nueva en el compacto americano, que ya la ofrecía en la anterior generación, la tercera del modelo.

Empezando por la variante de gasolina, recurre al conocido bloque de cuatro cilindros 2.3 EcoBoost, con un turbocompresor de doble entrada (twin-scroll), similar al que empleaba el Focus RS y al que utiliza el Mustang, aunque con 280 CV.

Una cifra notable, no cabe duda, teniendo en cuenta los 250 CV del modelo al que sustituye… y los 305 que declaraba un Focus RS hace apenas una década. Por tanto, no es sorprendente que alcance los 250 km/h de velocidad máxima (autolimitada) y que acelere de 0 a 100 en apenas 5,7 segundos.

Pasando a la opción turbodiésel, el elegido es una evolución del propulsor 2.0 EcoBlue, con 190 CV de potencia y 400 Nm de par máximo, ya disponibles desde las 2.000 rpm. En este caso, las prestaciones siguen siendo buenas, con una velocidad máxima de 220 km/h y una aceleración de 0 a 100 en 7,6 segundos, acompañadas por un consumo medio de 4,8 litros cada 100 kilómetros.

Primera prueba Ford Focus ST 2019

Dos opciones distintas, cada una buena en lo suyo

Desde el punto de vista dinámico, obviamente, el Focus ST EcoBoost seducirá a todo aquel que llegue hasta el modelo buscando las sensaciones más cercanas a las que transmite un compacto de carácter deportivo.

A fin de cuentas, demuestra estar lleno de potencia, con una respuesta inmediata a las órdenes que se llevan a cabo sobre el pedal del acelerador y una capacidad de aceleración que te pega contra el asiento, sin miramientos. Desde luego, da miedo pensar en lo que será capaz de ofrecer el futuro RS...

Además, la dirección tiene un tacto firme y preciso y es un 15% más rápida que en un Focus 'convencional', algo que se agradece en los tramos de curvas, mientras que el sistema de escape emite una melodía sugerente, pero sin llegar a resultar demasiado estridente. 

Por supuesto, también merece ser destacado el cambio manual, que permite llevar a cabo unas inserciones precisas, con el añadido de la función de punta-tacón, para cuidar de la mecánica, la transmisión y el embrague ante reducciones bruscas o mal desempeñadas. 

Otro aspecto que me llama la atención es la sensación de aplomo que transmite, principalmente en curvas de alta velocidad, y su capacidad de tracción a la salida de los virajes lentos. En este sentido, el funcionamiento del autoblocante es eLSD es impecable y le permite posicionarse como un referente en su categoría. Eso sí, esporádicamente, no faltan los clásicos tirones sobre la dirección cuando se acelera con fuerza; sobre todo, en el modo Pista. Si no existieran, desde luego, no sería un Focus deportivo...

¿Una pega? El sonido del motor que llega al habitáculo a través de los altavoces y que en ocasiones puede llegar a parecer ciertamente artificial.

Primera prueba Ford Focus ST 2019

Centrándonos en el turbodiésel, por el momento, no hemos tenido la oportunidad de poder conducirlo, aunque, echando un vistazo a la ficha técnica, son varios los aspectos en los que promete destacar: por ejemplo, en la capacidad de aceleración desde bajo régimen. Además, analizando sus prestaciones, parece que será una opción muy recomendable para viajar rápido por autopista, permitiendo mantener cruceros elevados y declarando un consumo realmente bajo.

¿Algo en su contra? Evidentemente, el no contar con el mismo autoblocante que el modelo de gasolina hará que su dinámica no sea tan certera. ¿Con qué lo sustituye? Con un control electrónico del diferencial, que actúa sobre los frenos.

Otra ventaja para el EcoBoost es la inclusión, de serie, de la suspensión adaptativa CCD, que permite variar la dureza de los amortiguadores, a través del control dinámico de la conducción. Un elemento imprescindible, ya que puede convertir al coche en una autentica tabla, capaz de virar plano... o en un modelo con el que moverse cómodamente en el día a día.

Eso sí, si lo que buscas es conducción deportiva, deberás olvidarte de los programas Deslizante y Normal y activar los conocidos como Deportivo y Pista (este último, asociado al paquete Performance), a través de unos mandos en el volante multifunción. Al hacerlo, entre otras bondades, también disfrutarás de la tecnología anti-lag, ya empleada en un modelo como el Ford GT, que garantiza la mejor respuesta del propulsor.

Primera prueba Ford Focus ST 2019

¿Y el familiar?

Uno de los puntos más atractivos de este modelo es la inclusión de una variante 'wagon', sobre la carrocería SportBreak, con el mismo esquema mecánico que la variante de cinco puertas, en lo referido a motores, cambio y tracción, pero con un aspecto práctico mucho más marcado.

En este caso, el espacio en las plazas traseras es realmente amplio y el maletero se descuelga con hasta 608 litros de capacidad. Algo que valorarán especialmente las familias, pero también, los amantes de los deportes al aire libre.

Respecto a los precios, por el momento, solo se ha publicado la cifra de partida de la variante de gasolina, con cinco puertas y cambio manual, que anuncia un precio de 35.150 euros. Cuando se den a conocer el resto, ampliaremos la información.

Galería: Prueba Ford Focus ST SportBreak 2019