El mejor híbrido para plantar cara a los chinos no es de Toyota
El Nissan Qashqai e-POWER es un híbrido en serie con bajo consumo y buenas prestaciones.
La nueva hornada de SUV compactos híbridos de origen chino (Omoda 5, JAECOO 5 y 7, o EBRO s400), con 224 CV combinados, supera en prestaciones a rivales tan destacados como los Toyota C-HR y Corolla Cross, Hyundai KONA, Kia Niro o Renault Symbioz. Además, también son bastante eficientes, pero hay un rival al que no pueden batir, el Nissan Qashqai e-POWER.
El todocamino japonés se desmarca empleando la tecnología híbrida en serie. Eso quiere decir que es el motor eléctrico el que impulsa exclusivamente el coche, mientras que la mecánica de gasolina actúa sólo moviendo el generador para crear electricidad y, por ende, cargar la batería. Este sistema no ha sido especialmente exitoso... hasta ahora.
Se trata de una tecnología ya vista en el Opel Ampera/Chevrolet Volt allá por el año 2011, aunque bajo un tren motriz híbrido enchufable, tal y como sucede, volviendo a la era actual, en los Leapmotor B10 y C10 REEV Hybrid. En el caso del Qahsqai, no hay conexión a la red eléctrica, de ahí que sea un híbrido 'a secas' y se conforme con la etiqueta Eco de la DGT.
El Nissan Qashqai e-POWER 2026, en cinco puntos clave:
Galería: Nissan Qashqai e-POWER 2026, prueba
Diseño
Nos encontramos con el restyling de la tercera generación del todocamino japonés, lanzado en el año 2024 y que, como gran sorpresa, estrenó una parrilla de gran tamaño, sustituyendo a la tradicional de Nissan en forma de 'V'. Un cambio nada habitual en un simple facelift.
Las luces divididas (la iluminación diurna tiene forma de bumerán) o las cubiertas transparentes de los pilotos llaman bastante la atención, al igual que otros elementos que forman parte del acabado Tekna Premium, como la carrocería bicolor o las grandes llantas de 20 pulgadas, con neumáticos 235/45.
Curiosamente, todavía se mantienen elementos cromados, algo cada vez menos habitual en los modelos de última hornada. Respecto a otros rivales que ya llegan a los 4,50 metros de longitud (Kia Sportage o Hyundai Tucson, además del Renault Austral), el Qashqai se conforma con 4,43 metros.
Interior
Desde siempre me ha gustado la excelente ergonomía que suelen tener los automóviles japoneses y el Qashqai e-POWER 2026 no es una excepción. La perfecta mezcla de pantallas digitales (instrumentación de 7 pulgadas y monitor central de 12,3) con mandos convencionales facilita mucho la vida.
De hecho, las ADAS más molestas se pueden desconectar muy fácilmente con un submenú incluido en la instrumentación y a través de los botones táctiles del volante. A todo esto, hay que añadir un sistema multimedia basado en Android Automotive, de Google, la mejor opción posible para navegar o encontrar destinos fácilmente mediante el asistente por voz.
En el acabado Tekna Premium, hay molduras de plástico duro revestidas con Alcantara, tanto en el salpicadero como las puertas, lo que mejora notablemente la calidad percibida. Por su parte, los asientos de cuero son muy cómodos, ofrecen una perfecta postura al volante y disponen de regulación eléctrica, calefacción, memoria y función masaje.
La habitabilidad es buena en las plazas traseras: incluso dos personas altas pueden ir una detrás de otra sin que el pasajero trasero toque el respaldo del asiento con sus piernas. Eso sí, la altura disponible es algo menor que en otros SUV del segmento C. Por cierto, las puertas posteriores se abren a 90º, lo que facilita sobremanera colocar a niños en sus sillas infantiles.
En cuanto a la plaza central, ofrece una cómoda banqueta, si bien el asiento es más estrecho, el respaldo está elevado y molesta el túnel de transmisión. No hay climatizador de tres zonas, sino sólo salidas de aire), pero sí dos puertos USB.
El maletero de 479 litros resulta correcto por capacidad, aunque pierde unos pocos litros respecto al Qashqai microhíbrido (504). Ofrece un pequeño doble fondo y bajo él hay un hueco con el kit reparapinchazos. Al abatir los asientos en proporción 60/40 no queda una superficie con escalón.
Mecánica
El tren motriz híbrido en serie del Qashqai e-POWER 2026 consta de un motor-generador 1.5 turbo de gasolina, con tres cilindros y 158 CV, más una mecánica eléctrica de 190 CV, que ofrece un empuje extra en el modo Sport al llegar a los 205 CV. Como este último motor es el que mueve el coche, desaparece la transmisión (un posible problema mecánico menos).
Si analizamos la nueva mecánica de combustión, primero debemos señalar que Nissan empleaba antes una diferente en el primer e-POWER y su eficiencia no resultaba destacada. Pero ahora, este segundo propulsor se ha desarrollado específicamente para mover el generador y vaya si se nota en el consumo.
La media oficial es de 4,6 litros en el acabado Tekna Premium y he marcado 5,8 en nuestra prueba, con todo tipo de recorridos. En ciudad, el gasto se mantiene constante, ya que el motor de gasolina suele estar apagado en un porcentaje elevado, como sucede en los híbridos en paralelo. La cifra máxima que he visto en el ordenador de a bordo ha sido 6,8 litros.
Pero además, no se produce un molesto sonido mecánico al acelerar fuerte, sino sólo cuando carga la batería en parado dentro de las ciudades (por ejemplo, en un semáforo). En marcha, el silencio es la norma habitual. Si sumamos un gran depósito de 55 litros, la autonomía teórica roza los 1.200 km (1.195).
Hablemos de prestaciones. El Qashqai e-POWER hace el 0 a 100 en 7,6 segundos gracias a la respuesta inmediata del motor eléctrico. ¿Y sus rivales chinos? El Omoda 5 SHS-H lo hace en 7,9 segundos y gasta 5,3 litros cada 100 km de media. El JAECOO 7 marca 8,3 segundos y 5,5 litros, mientras que el EBRO s700 firma 8,7 segundos y 5,7 litros. Ninguno puede con el Nissan.
En marcha
Cuando se presentó el Qashqai restyling de 2024, los ingenieros prometieron una suspensión más firme y una dirección más directa. Desde luego, sólo puedo alabar el trabajo realizado, porque el SUV japonés, sustentado sobre la plataforma CMF-C, ofrece un equilibrio tan bueno que su conducción engancha.
Ese punto de firmeza lo hace un poco más incómodo de lo habitual en la ciudad (tampoco resulta insufrible, descuida), pero a cambio resuelve de forma muy natural la 'papeleta' de lidiar con todo tipo de curvas. Además, el tacto y la firmeza de la dirección con asistencia variable son infinitamente mejores que los de sus contrincantes chinos.
Por si te lo estás preguntando, el Qashqai no llega al nivel dinámico del CUPRA Formentor o del Renault Austral con el tren trasero directriz 4Control Advanced, pero se acerca a lo que propone un compacto en carreteras reviradas y eso es ciertamente elogiable. Además, el pedal del freno tiene más firmeza de lo habitual en un híbrido.
Toca hablar de la frenada regenerativa al soltar el acelerador. En el programa Eco es mucho menor que en los otros dos (Standard y Sport), mientras que el modo B de la 'transmisión' ofrece un nivel intermedio.
Para los que quieran generar mucha electricidad, la función e-Pedal, que se activa con un botón situado en la consola central, retiene tanto que se practica la conducción con un único pedal. Todo esto sería más fácil de gobernar y gestionar con unas levas en el volante.
Otro detalle interesante es que, en el programa Eco, para lograr la máxima aceleración posible (Power 100% en la instrumentación digital), hay que realizar 'kickdown', algo que no es necesario en los otros dos. Asimismo, se puede forzar el uso eléctrico del coche con el botón EV.
En el programa Sport, el motor de gasolina trabaja más revolucionado para cargar más rápidamente la batería de 2,1 kWh brutos, pero siguen sin generarse ruidos mecánicos molestos. Como comentaba antes, el empuje resulta bastante inmediato y contundente, como en un buen coche eléctrico. Lo único mejorable es el aislamiento del interior ante ruidos aerodinámicos, que es sólo correcto.
Equipamiento y precio
El Nissan Qashqai e-POWER 2026 está disponible en todos los acabados desde 31.900 euros al contado, mientras que con el nivel superior, el Tekna Premium, el desembolso sube a 41.350 euros. Además de todo lo citado, el coche suma faros LED matriciales, acceso y arranque sin llave, retrovisor interior fotosensible, detector de vehículos en el ángulo muerto o reconocimiento de señales de tráfico.
Desde luego, este coche es la verdadera criptonita de los SUV híbridos chinos y también de otros representantes electrificados de marcas tradicionales. ¿Con cuál de todos te quedarías?
Nissan Qashqai e-POWER Tekna Premium
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