Ir al contenido principal

Por qué en China surgen continuamente nuevas marcas de coches

Chery, BYD, NIO, Changan, Great Wall...: cada grupo da vida a casi un sinfín de firmas.

Chery Fulwin T7
Foto: Chery

Las multinacionales automovilísticas chinas parecen sentir una auténtica pasión por las nuevas marcas. Fulwin, por ejemplo, orbita en el universo Chery, el grupo de Wuhu que, entre firmas para el mercado doméstico y las que lleva a los mercados internacionales, cuenta con infinidad de ellas. Y no es la única: BYD, NIO, Changhan o Great Wall hacen lo mismo. 

Empecemos por Chery. El grupo ha construido con el tiempo una auténtica 'galaxia' de marcas y submarcas: Exeed, Jetour, iCar, Fulwin, Omoda, JAECOO y LEPAS, con estrategias que cambian según los mercados. Es más, participa en otras marcas, como EBRO, aportando sus coches. 

Galería: LEPAS L8 2026

NIO, nacida como fabricante premium, hoy controla tres marcas: NIO, Onvo, orientada sobre todo a las familias y a una franja más accesible del mercado, y Firefly, dedicada a los eléctricos compactos. 

Lo mismo ocurre con Changan, que además de su propia marca opera a través de firmas como Deepal y Avatr, diferenciando público, posicionamiento y tecnología. O con Great Wall Motors (GWM), que en los últimos años está desarrollando una estrategia en continua evolución que pasa por nombres como Wei, Ora, Haval, Poer, Tank, Souo y muchos más.

Galería: Prueba GWM Ora 5 hibrido 2026

Marcas, pero también familias

Otros fabricantes prefieren jugar con los nombres sin llegar necesariamente a crear una marca autónoma. BYD, por ejemplo, que además cuenta con las marcas Denza, Yangwang y FangChengBao, divide una parte importante de su oferta entre distintas familias de vehículos. En concreto: Dynasty y Ocean.

El nuevo Qin Max pertenece a la primera, mientras que el casi gemelo Seal 06 se encuadra en la segunda. Son dos automóviles técnicamente muy similares, pero con objetivos comerciales diferentes. 

Yangwang U7, el primer coche eléctrico con BYD Blade Battery

El Yangwang U7 de BYD

Foto: CarNewsChina

También Xiaomi parece avanzar en la dirección de construir familias de producto reconocibles, como demuestra el nombre Skynomad utilizado para el proyecto Kunlun.

La respuesta a un mercado superdinámico

Pero ¿por qué existe en China esta pasión por las marcas? Para entender esta proliferación hay que cambiar sobre todo de perspectiva. En Europa, en Estados Unidos y en Japón, la marca automovilística suele considerarse un patrimonio que se construye a lo largo de décadas.

Volkswagen, BMW, Ford o Toyota pueden entrar en nuevos segmentos, pero normalmente lo hacen manteniendo el nombre y tratando de trasladar su reputación y sus valores a los nuevos productos.

BMW iX3 2026

BMW iX3 2026

Foto: BMW

En cambio, en China, la marca se trata con mayor elasticidad. Crear una nueva enseña permite dirigirse de inmediato a un público distinto, adoptar un lenguaje específico y, sobre todo, evitar que vehículos muy alejados en precio y filosofía acaben bajo el mismo paraguas.

En China, gamas, tecnologías y segmentos cambian mucho más rápido que en los ciclos automovilísticos occidentales tradicionales. Subrayar la apuesta por una nueva línea con una marca creada 'ad hoc' envía al mercado una señal más clara y contundente.

Sin embargo, el experimento no siempre funciona. La historia reciente también está llena de nombres que llegaron a Europa con grandes ambiciones y que después fueron redimensionados o que, directamente, no llegaron a comercializarse. ¿Recuerdas Aiways, por ejemplo? Ya no se vende en España.

Prueba Aiways U6 2023

Aiways U6 2023

La diferencia entre un grupo automovilístico chino y un grupo europeo es esta: para un fabricante occidental, crear una nueva marca es una operación excepcional y costosa. Para una multinacional china, en cambio, se ha convertido en una herramienta industrial y comercial, que se utiliza cuando hace falta para conquistar una nueva porción del mercado.