Prueba Ford Ranger: un pick-up que puede con todo

Si tuviéramos que describir con una sola palabra los últimos meses de vida del Ford Ranger, tal vez, esa sería 'ajetreada'. A fin de cuentas, el pick-up americano está viviendo un periodo de grandes cambios en los mercados europeos. 

Por un lado, tenemos el lanzamiento de la variante Ranger Raptor, tan llamativa como prestacional. Por el otro, un restyling de gama, previsto para mediados de este mismo año. 

Sin embargo, hasta que todo eso suceda, el Ford Ranger sigue 'dando el callo' que, al final, es lo que se le pide a este tipo de vehículos, prácticos, profesionales y lúdicos, a partes iguales. 

Para analizar su estado actual, hemos decidido ponerlo a prueba, en una variante con cabina doble, motor turbodiésel de 160 CV y acabado XLT Limited. ¿El motivo? Tal vez, sea la variante que mejor concilie vida laboral y momentos de ocio...

 

Ford Ranger: un diseño poderoso

De un primer vistazo, esa es la primera sensación que transmite este pick-up: la de un vehículo que llega a intimidar. En parte, por su prominente frontal. En parte, por el color negro Shadow que cubre la carrocería y que se puede hacer extensivo, de manera opcional, a las llantas de aleación. 

Tampoco se quedan atrás las dimensiones del conjunto, que alcanzan los 5,36 metros de largo, 1,86 de ancho y 1,81 de alto, combinadas con una distancia entre ejes ...