Sin duda, el motor rotativo es lo que ha hecho famosa a Mazda en todo el mundo. Este tipo de mecánica se ha montado en algunos de los deportivos más famosos de la historia, como el RX-7, y vio la luz por primera vez en la década de 1960.

De hecho, uno de los primeros coches equipados con este propulsor fue el 802 Cosmo, un prototipo muy especial presentado en el Salón del Automóvil de Tokio de 1963 y que ahora queremos recordar. 

El nacimiento

En la cita japonesa, fue Kenichi Yamamoto, el creador del motor rotativo de Mazda, quien mostró su creación a los entusiastas y a la prensa especializada. Se trataba de un coupé compacto de poco más de 4 metros de longitud equipado con el motor Wankel, conocido internamente como 8A.

Prototipo Mazda 802 (1963)

Mazda 802 Prototype 1963

Tras la presentación en Tokio, Mazda empezó a trabajar en una pequeña producción en serie de 60 ejemplares, la mayoría de los cuales se pusieron a disposición de los concesionarios japoneses como coches de prueba.

Como curiosidad, cada ejemplar se construyó completamente a mano, a razón de uno por día y rápidamente recibió una respuesta extremadamente positiva por parte del público. Aquí dio inicio el comienzo de la leyenda...

El legado del Wankel

Esa buena acogida del 802 llevó a Mazda a apostar por el proyecto e iniciar la producción en serie a partir de 1967 con el nombre Cosmo. La primera generación, denominada L10A, utilizaba el Wankel de doble rotor 0810, con una cilindrada de 998 cm³ y 110 CV.

Prototipo Mazda 802 (1963)

Mazda 802 Prototype 1963

El L10A también estaba equipado con un carburador Hitachi y una caja de cambios de cuatro velocidades. Las prestaciones eran interesantes, con una velocidad máxima de 185 km/h y el cuarto de milla (402 metros) recorrido en 16,4 segundos.

El Cosmo se renovó posteriormente durante otras cuatro generaciones más hasta llegar al año 1995, con lo cual estuvo muy cerca de cumplir 30 años en el mercado, algo muy poco común incluso en aquella época.

Galería: Mazda 802 Prototype 1963