Aunque pueda parecer muy lejano en el tiempo, hubo un tiempo en el que SEAT también vendía vehículos comerciales. Modelos como los SEAT Trans, Terra o Inca que, por qué no, podían servir como base para interesantes furgonetas camper, sencillas y de tamaño compacto. Y encima, a cambio de un precio barato.

¿No nos crees? Pues aquí tienes un ejemplo, con esta camper clásica. De hecho, se trata de una SEAT Terra camper, creada por alguien a quien, probablemente, no le importaba viajar despacio y con el equipamiento justo.

De hecho, por lo que hemos podido ver, este tipo de preparaciones fueron bastante populares en el mercado británico. Y precisamente, hasta allí viajamos para descubrir esta unidad con volante a la derecha, del año 1990, que se subastó por sólo 2.000 libras (2.331 euros al cambio).

Una camper SEAT clásica con 40 CV

¿Que más sabemos sobre ella? Pues según el anuncio publicado en su día, que el motor de gasolina con 903 cm3 y 40 CV "arranca con facilidad y emite un sonido nítido". A priori, no era una mala señal...

Galería: SEAT Terra camper 1990

Además, también se afirmaba: "No hay ruidos extraños y los frenos, la dirección, la suspensión y los engranajes funcionan correctamente". Algo lógico, viendo el comedido kilometraje del vehículo, cifrado en un total de 53.000 millas (85.295 kilómetros).

A la vista de las fotos, la carrocería parecía libre de corrosión, aunque no faltaban varios golpes. Ahora bien, los paragolpes y los faros y pilotos parecían estar en buen estado, mientras que las ruedas Kumho todavía tenían dibujo. Buenas sensaciones que se mantenían en el interior, con una zona de estar bastante bien conservada.

SEAT Terra camper 1990
SEAT Terra camper 1990

Esta Terra camper también incluía un práctico techo elevable, para incrementar la altura de la cabina, así como una cocina con dos quemadores y un práctico fregadero. Si a eso le sumamos una pequeña nevera, lo tendríamos hecho. 

Subastada por Gateway Auctions, la furgoneta estaba lista para usar y con todos los papeles en regla y los diversos mantenimientos realizados. Lo que unido al sencillo mantenimiento del motor, nos reafirma en la idea de que una camper clásica siempre es un buen plan. 

Fuente y fotos: Bidspotter