Si estás familiarizado con el mundo del motor, seguramente te suene el término 'coches de carreras para la carretera'. Hoy estamos ante uno de estos ejemplos gracias a la empresa de preparaciones Lanzante, donde los Porsche 911 clásicos de la empresa británica están propulsados por motores McLaren TAG turbo V6 de Fórmula 1 usados en competición.

Lanzante lleva unos años fabricando estos 911 con motores F1, pero el de este vídeo es excepcionalmente chulo. O'Gara Coach, de Beverly Hills, California, fue el responsable del encargo, y contrató al expiloto de F1 Stefan Johansson para pintar el coche de forma personalizada, ya que utiliza el motor de su McLaren en el Gran Premio de Austria de 1987, en el que terminó en séptimo lugar.

Por si te lo estás preguntando, esta unión tiene sentido, ya que, el antiguo piloto se ha convertido en un artista con un estudio en Santa Mónica, desde que se retiró de las carreras.

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Un clásico con motor de Fórmula 1

Lanzante cobra 1,45 millones de dólares (algo mas de 1,33 millones de euros al cambio) por cada uno de estos modelos. Los propulsores, procedentes directamente de McLaren, llevaban la marca de la empresa Techniques d'Avant Garde (TAG), más conocida por la firma de relojes TAG-Heuer. 

Cosworth ayudó a revisar el motor de F1 para que pudiera funcionar en un coche de calle. Los retoques incluyeron turbos más pequeños, menor presión de sobrealimentación y una relación aire-combustible ajustada.

El resultado fue un propulsor que, según los informes, rinde unos 510 CV y 420 Nm de par máximo. En carrera, el motor habría alcanzado unos 900 CV e incluso unos 1.200 CV durante la clasificación.

Johansson corría con un casco con el dibujo de tres hojas hacia abajo en diferentes tonos de verde oscuro. Incluyó estos colores en este coche artístico, así como pinturas azules, amarillos y rojos. Más allá del diseño, conducir el 911 de Lanzante parece emocionante.

El motor modificado alcanza las 9.000 rpm y suena de maravilla. Además, del tubo de escape salen llamas. Los Porsches modificados no son raros, pero llevar un motor de F1 usado en competición hace que éste sea particularmente especial.