El proceso de electrificación que está arrasando el mundo del automóvil está suponiendo una auténtica revolución en las gamas de casi todos los fabricantes. Pero no sólo se están revolucionando los coches: los centros de producción donde se fabrican también están cambiando radicalmente.

Y eso es exactamente lo que está a punto de ocurrir en la principal planta de BMW, la de Múnich, que pronto se modernizará para acoger la producción de la Neue Klasse a partir de 2026, para reconvertirse a la producción exclusiva de coches eléctricos desde 2027.

Un poco de historia

La planta de BMW en Múnich tiene más de un siglo de historia. El centro de producción en el corazón de la ciudad alemana se inauguró en 1918. Al principio se fabricaban motores de avión, antes de pasar a la producción de motocicletas. La primera fue la R 32 en 1923. Sin embargo, el primer automóvil que salió de las líneas de producción de Múnich fue el BMW 501, en 1952.

La fábrica de BMW en Múnich, entre el pasado y el futuro

La fábrica de BMW en Múnich, en la década de 1970

Pero la verdadera revolución tuvo lugar en 1962, cuando empezó a fabricarse en la factoría bávara la primera generación de la Neue Klasse original, precursora del actual Serie 3 y que permitió a BMW entrar en un segmento de mercado hasta entonces inexplorado por la marca.

La fábrica de BMW en Múnich, entre el pasado y el futuro

Áreas afectadas por la modernización de la fábrica de BMW en Múnich

El momento de la revolución

Hoy, 75 años después del inicio de la producción del primer automóvil en la fábrica de Múnich, la planta está a punto de experimentar un cambio trascendental. A partir de 2026, se fabricará aquí la nueva Neue Klasse, y por este motivo, BMW ha invertido 650 millones de euros en la modernización de la planta de producción.

Una tarea nada fácil, teniendo en cuenta las limitaciones de espacio que representa la ubicación de la fábrica en el corazón de la ciudad de Múnich. Por este motivo, la producción de motores se trasladará a Hamás-Hall, en Gran Bretaña, y a Steyr, en Austria, para dejar espacio a las nuevas líneas de producción de la Neue Klasse, que mientras tanto ya comenzará a fabricarse en 2025 en la planta húngara de Debrecen.

A lo largo de 2026, la producción de la Neue Klasse se desarrollará paralelamente a la de los actuales modelos eléctricos y térmicos que ya se fabrican en Múnich. Y después, ya a partir de 2027, sólo se fabricarán coches eléctricos.

La fábrica de BMW en Múnich, entre el pasado y el futuro

Futuro aspecto de las renovadas líneas de producción de BMW en Múnich

Producción más económica

El enfoque de la producción de la Neue Klasse será profundamente diferente del adoptado hasta la fecha para cualquier otro modelo. Como ha confirmado Milan Nedelijkovic, jefe de Producción y miembro del Consejo de Administración de BMW AG, el objetivo es simplificar al máximo todos los procesos de producción.

Para ello, se intentará equipar todos los futuros coches BMW con menos componentes y digitalizar la producción, utilizando también la realidad aumentada para controlar constantemente la calidad de los coches en la cadena de montaje.

La fábrica de BMW en Múnich, entre el pasado y el futuro

El primer Neue Klasse junto con el concepto BMW Vision, en la línea de producción de la fábrica de Múnich.

Una serie de medidas que permitirán reducir considerablemente los costes de producción. Siempre según las declaraciones de Milan Nedelijkovic, en 2025, el coste de producción de cada nuevo modelo será un 25% inferior al de 2019 (año tomado como el último 'bueno' antes de la pandemia y la crisis de los semiconductores). Eso sí, esto no significa necesariamente que los nuevos eléctricos vayan a tener un precio de catálogo más bajo.

Espacio para los eléctricos... y más

El proyecto de renovación de la planta de producción de Múnich dice mucho de la importancia de los eléctricos en los planes de futuro de BMW. Baste decir que ya hoy uno de cada dos coches que sale de la planta está equipado con una cadena cinemática eléctrica o electrificada. Sin embargo, el coche eléctrico no será la única clave en las estrategias de la marca alemana.

De hecho, los máximos responsables de la marca han confirmado que, mientras las directivas europeas lo permitan, BMW no abandonará los motores térmicos. Y todo, para ofrecer a sus clientes una oferta lo más amplia posible, para satisfacer las necesidades y los gustos de un público muy amplio, sin "cortar el grifo" a nadie.

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