La energía eléctrica almacenada en las grandes baterías de los coches eléctricos nuevos no siempre se aprovecha al máximo. Es un hecho, explicado por varios fabricantes mundiales de automóviles que analizan anualmente los datos de kilometraje (de forma anónima) de los coches ya entregados a los clientes.

Entonces, ¿cómo podría aprovecharse ese potencial energético sobrante? La respuesta está en el V2G, acrónimo de vehicle-to-grid, es decir, la llamada recarga bidireccional, que permite devolver parte de la energía almacenada a la infraestructura de la ciudad, así como al propio hogar quizá durante las horas punta, con lo que se abaratan los costes de la factura y se reducen las emisiones totales.

Retroalimentarse para emitir menos

El concepto en el que se basa la tecnología V2G es devolver electricidad a la infraestructura para que pueda utilizarse al mismo tiempo para algo que la necesite más (como un electrodoméstico en horas punta), reduciendo así la carga de la red y, por tanto, el coste final para el consumidor.

La idea es muy sencilla, pero ha necesitado varios años de estudio para desarrollarse con fiabilidad y precisión. El primer fabricante mundial en ofrecerlo en sus coches fue el grupo coreano Hyundai-Kia, seguido después por muchos otros fabricantes, como Ford con el nuevo F-150 Lightning, Volkswagen o Volvo.

Hyundai IONIQ 5 sistema V2L

Recarga bidireccional del Hyundai IONIQ 5

Kia EV6, primera prueba

Sistema V2G en el Kia EV6

La empresa sueca, con el objetivo de aprovechar al máximo esta nueva tecnología, ha creado recientemente una unidad de negocio completamente nueva. Se llama Volvo Cars Energy Solutions y, una vez puesta en marcha en los próximos meses, ofrecerá servicios relacionados con el almacenamiento y la recarga. En pocas palabras, la idea de la empresa es disponer de soluciones para crear el sistema ideal de cada particular.

En este punto, cabe destacar el EX90, que a su vez también será el primer Volvo equipado con todo el hardware y diversos programas informáticos necesarios para permitir el almacenamiento directo de la energía solar, obtenida a partir de paneles fotovoltaicos colocados en los tejados de las viviendas.

Los coches eléctricos tienen poco uso

Reutilizar la energía eléctrica almacenada en las baterías de los coches eléctricos es una idea que está en los planes de los fabricantes de automóviles desde hace varios años, y la razón se explica rápidamente: en varias partes del mundo, los mismos usuarios utilizan menos sus nuevos coches de cero emisiones que sus anteriores automóviles térmicos.

Recarga bidireccional del Ford F-150 Lightning

El fenómeno lo ha explicado de nuevo la propia Volvo Cars, que informó de que, leyendo los datos de su flota, en Europa se utilizan menos de 10 kWh de media durante un día normal de conducción, y sólo el 10% de los usuarios lo supera.

Esto significa, por tanto, que queda un alto porcentaje de capacidad de batería que puede utilizarse para otros fines, como por ejemplo, el abastecimiento eléctrico de un hogar.