A lo largo del año, en Motor1.com España conducimos cientos y cientos de coches... entre los que cada vez hay más eléctricos, claro. Pero como el Porsche que pilotamos en esta prueba tan especial, pocos.

Y en ese matiz, el de pilotar, radica la clave del asunto. Porque este Porsche 99X Electric es el monoplaza con el que se disputa el Campeonato del Mundo de Fórmula E. O lo que es lo mismo, para los menos iniciados, lo que podríamos calificar (salvando las distancias) como un Fórmula 1 eléctrico. 

Aunque a decir verdad, deberíamos decir "el que se utilizaba", ya que es un modelo de segunda generación, frente al Gen3 que ya se utilizó a lo largo de la última campaña. Pero a la hora de enfundarse mono, guantes y casco... ¿qué más da? ¡Es un maldito coche de carreras!

99X Electric, el coche de Porsche para la Fórmula E

Pero empecemos por el principio, porque antes de saltar a pista con el coche que pilotaron Pascal Werlhain y André Lotterer, en la temporada 2021/2022, la octava del certamen, hay que prepararse un poco.

Galería: Prueba Porsche 99X Electric Formula E

Y es que, un coche como este no te permite abalanzarte sobre él y saltar al asfalto del circuito de Llucmajor, en Mallorca, sino que requiere de una fase previa de aprendizaje. Por un lado, con el equipo técnico, acerca de las precauciones que hay tomar con él; sobre todo, en lo referido a los riesgos de la parte eléctrica (lo que incluye el ya famoso 'salto KERS' a la hora de bajarse).

Y por el otro, con el ingeniero de pista que va a ser mi voz y mis ojos al otro lado del muro y cuyo trabajo principal se centra en enseñarme a arrancar y detener el coche, conocer sus distintos modos y, sobre todo, familiarizarme con todas las funciones que aglutina el volante y toda la información que muestra el display del mismo.

Prueba Porsche 99X Electric Formula E

Charla previa. Conocer todos los mandos del volante es esencial

Prueba Porsche 99X Electric Formula E

Telemetría a disposición del piloto. Así, sí

Prueba Porsche 99X Electric Formula E

Monos y ropa ignífuga, obligatorios para salir a pista

Esa, es la primera fase previa a la prueba. La segunda, es tomarse las medidas para ajustar el coche en la medida de lo posible (sobre todo, la distancia de los pedales) y adaptar el baquet de carbono, para que me sienta lo más confortable posible.

Y cómo no, equiparse con todo el equipo necesario, y homologado por la FIA, para saltar a pista. Y en esta categoría se incluyen el casco, HANS, botas y mono, pero también, todos los complementos ignífugos exigidos: calcetines, ropa interior, camiseta y sotocasco.

Prueba Porsche 99X Electric Formula E

Buen rollo en el box. Algo que siempre se agradece en momentos de nervios

¿Algo más antes de subirse al coche? Por supuesto, charlar un poco con André Lotterer, actual piloto reserva y de pruebas del equipo, y triple ganador de las 24 Horas de Le Mans, en busca de los últimos consejos acerca del coche y su conducción.

¿Y qué me preocupa especialmente? Sobre todo, el tacto de la frenada y el comportamiento de los neumáticos Michelin Pilot Sport de la temporada 2021/2022; ahora, son Hankook).

Prueba Porsche 99X Electric Formula E

André Lotterer, piloto reserva del equipo Porsche para la temporada 2023/2024

Unas gomas que, además de no emplear calentadores, son bastante similares a los que pueda emplear un deportivo eléctrico de calle, tanto por dimensiones (llanta de 18 pulgadas) como por el hecho de que un único compuesto debe servir para rodar en todas las condiciones (lo que incluye en mojado).

En cualquier caso, cuando me subo con Lotterer a un Taycan de calle para reconocer el trazado, dejo de pensar en ello y trato de centrarme en quedarme con cada detalle del circuito. Porque aunque he rodado aquí ya en tres o cuatro ocasiones, con diferentes deportivos, hoy todo va a ser diferente.

A pista con el Porsche 99X Electric

Llega el momento de subirse al coche para saltar el circuito y, lo primero que me llama la atención es lo fácil que resulta acceder al cockpit: un pie en el pontón, otro en el asiento, los brazos hacia arriba para evitar el halo... y ya estás acomodado.

Otra cosa es la falta de espacio dentro; no tanto para las piernas, como para los brazos o a la altura de los hombros: el volante queda demasiado cerca para mi gusto y mis antebrazos chocan con los bordes del habitáculo, pero no parece algo excesivamente incómodo

Prueba Porsche 99X Electric Formula E

Últimos consejos por parte del ingeniero. Si lo hago bien, habrá más potencia en la segunda tanda

Lo primero que me llama la atención es lo pequeños que son los retrovisores y, si en carrera, los pilotos llegarán a ver algo por ellos (en cuestión de minutos lo comprobaré). También, la presencia del halo, ya que nunca me había subido a un coche que lo empleara. Y la verdad, de primeras, me resulta bastante molesto. Pero eso es porque todavía no sé que, en marcha, apenas ya me voy a dar cuenta de que va delante de mí.

Son momentos de nervios, de tratar de recordar el protocolo de puesta en marcha del coche, de visualizar en mi mente el trazado y de repasar los mandos básicos del volante que tendré que usar durante la prueba. Y todo, mientras que una frase se repite en mi cabeza: "No la líes, Javierín, no es el día".

Tal vez por eso, agradezca que el ingeniero de pista se acerque a mí para darme los últimos consejos y, sobre todo, para recordarme que lo importante del día es que me lo pase bien.

También me recomienda que la primera tanda sea de aprendizaje, de tantear el coche y ver qué tal se me da. Porque si lo hago bien, podré correr más en la segunda. Pero lo importante, sobre todo, es vivir la experiencia. Y eso es precisamente lo que pienso, según me bajo la visera y del casco y salgo del box.

Prueba Porsche 99X Electric Formula E

Todo listo. Toca sacar el coche a pista

¿Qué toca ahora? Pues presionar el botón 'Pit', para eliminar la limitación de velocidad e incorporarme a la pista... con bastante respeto. Porque aunque hay unos 14 o 15 grados de temperatura ambiente (el buen clima de Mallorca) y el día está más o menos soleado, todavía es pronto y la pista está fría.

Pero la verdad es que desde el primer momento me siento bien con el coche: acelera mucho, pero no asusta, la dirección es muy precisa, el tacto del equipo de frenos es muy bueno y su contundencia resulta elevada.

En líneas generales, el coche va por su sitio, sin que la zaga se insinúe lo más mínimo. Algo que, en cierto modo, puede deberse a que soy bastante progresivo a la hora de abrir gas, sin acelerar fuerte hasta que el coche está ya totalmente recto, pero también, al hecho de que el Porsche 99X Electric y yo aún nos estamos conociendo. 

Prueba Porsche 99X Electric Formula E

Pero hechas las 'presentaciones', me decido a ir viendo de lo que es capaz el coche y empiezo a acelerar a fondo en todas las zonas que el circuito me lo permite, para exprimir los 299 CV de potencia (220 kW) que el coche ofrece en el modo carrera. ¿Prestaciones máximas? 2,8 segundos en el 0 a 100 km/h y 280 km/h de velocidad punta.

Del mismo modo, comienzo a apurar cada vez más las frenadas, dando trabajo a los discos de carbono de 278 mm, en el eje delantero, y de 263, en el trasero. Y por su puesto, me animo a atacar cada vez más los vértices de las curvas, a la entrada, y a acelerar con más fuerza a la salida.

El resultado sigue siendo el mismo: un coche neutro, que ni subvira ni sobrevira. O al menos, lo que a mi me parece a un ritmo al que ya me voy divirtiendo. Imagino que al salir a hacer tiempos o al estar en situación de carrera, la cosa cambiará.

Prueba Porsche 99X Electric Formula E

La primera tanda ha sido corta y divertida. Toca ir a por más en la segunda

Tras cuatro vueltas, toca volver a boxes y charlar con el ingeniero. Para mi sorpresa, lo único que me dice es que lo estoy haciendo bien y que siga así. Aún emocionado, le cuento lo bien que me parece que va el 99X y lo que estoy disfrutando con el coche. Y en ese momento, me dice la frase que estaba esperando oír: "Perfecto, ahora cuando salgas puedes usar el modo ataque".

¿Qué supone el modo ataque? Pues que si acierto a pulsar el botón correcto del volante, podré disfrutar de toda la potencia del coche, que son 340 CV (250 kW). Es cierto, puede que comparado con un eléctrico de calle, el dato no parezca muy elevado...

Pero no debemos perder de vista que se trata de un coche de carreras, con mucha aerodinámica... y un peso de apenas 900 kilos. ¿Qué un Porsche Taycan tiene 761 CV? Sí. ¿Qué pesa nada menos que 2.370 kg? También.

Prueba Porsche 99X Electric Formula E

¿Frenos de carbono y un coche de apenas 900 kilos? Diversión asegurada antes de cada curva

Vuelo a pista, ya más tranquilo al saber de qué va esto de pilotar un Fórmula E y, ahora sí, desde la primer vuelta voy cada vez más rápido, acelerando antes y con mayor fuerza y frenando cada vez más tarde. Incluso, en ciertas frenadas empiezo a escuchar como los neumáticos se quejan. "Eso es que lo estoy haciendo bien", pienso.

Otro dato curioso es que el coche ya no me parece tan grande como al principio. Visto de en el box de primeras, con sus 5,16 metros de largo, lo veía imponente, pero ahora cada vez me parece más ágil. Y así, van pasando mis vueltas hasta que la tanda termina.

Y esta, ha sido la última. Obviamente, me bajo del coche ('salto KERS' mediante) contento por haber vivido una experiencia única. Pero también, convencido de que con alguna vuelta más podría haber ido todavía más rápido... e intrigado sobre cómo será conducir un Gen3, con todas las mejoras que ha introducido esta nueva generación de monoplazas del campeonato.