Para aquellos aficionados que no lo sepan (aunque no debe haber muchos), los orígenes del Porsche 911 GT1 Strassenversion se remontan a mediados de la década de 1990, cuando la FIA introdujo la categoría GT1 para las 24 Horas de Le Mans.

En respuesta a ella, el fabricante alemán decidió crear una versión homologada para carretera de su 911 GT1 de carreras, dando así origen a la Strassenversion (versión de calle en alemán). En total se ensamblaron unos 20 coches y uno de ellos se expone en el museo de Porsche en Stuttgart

No conocemos la historia exacta del superdeportivo que descansa plácidamente en el museo, pero no exageramos si decimos que no se ha conducido en años. Sólo podemos imaginar que el coche se sentiría (si fuese posible) abandonado hasta cierto punto, y conociendo sus orígenes, sabemos que es un vehículo nacido para ser conducido con mucha pasión.

Un coche de calle, nacido para las carreras

No sólo por eso, pero también en parte a la vista del video que acompaña a esta noticia, explicaría fácilmente por qué se escapó recientemente del museo y se fue a dar una vuelta por las montañas cercanas.

Estamos hablando de un nuevo clip que nos transmite fuertes vibraciones de 'Need for Speed: Porsche Unleashed'. La grabación tiene una duración de 2:15 minutos y ha sido publicado por Porsche en YouTube.

Galería: Porsche 911 GT1 de calle

Como decíamos, se puede ver al 911 GT1 Strassenversion 'soñando', como si fuera un perro, y deseando estar en las carreteras de montaña, divirtiéndose. Un empleado del museo se dio cuenta del inusual comportamiento del coche y sonrió. Sin duda, una trama argumental breve, pero divertida.

El 911 GT1 Strassenversion no es un Porsche cualquiera. Bajo el capó se esconde un potente motor de seis cilindros bóxer biturbo de 3,2 litros, capaz de producir una impresionante potencia de unos 545 CV. Este motor, junto con una transmisión manual de seis velocidades, catapulta al coche, de 0 a 100 km/h, en poco más de 3,5 segundos, una cifra bastante respetable incluso para los estándares actuales.

Contrariamente al exterior enfocado a la competición, el interior del 911 GT1 Strassenversion está sorprendentemente bien equipado para un deportivo de su clase y de su época.

La tapicería de cuero, el aire acondicionado y otras comodidades hacen que este modelo de altas prestaciones sea apto para su uso en carretera, garantizando que el conductor y el pasajero experimenten un nivel de confort que no suele asociarse a los vehículos de competición.

Con sólo 20 unidades construidas, es agradable ver en acción a uno de los Porsche más raros y efectivos de la década de 1990. Por supuesto, las imágenes de la carretera de montaña podrían ser simplemente generadas por ordenador, pero preferimos ser románticos y creer que el Strassenversion dio ese paseo de verdad, porque como mínimo, se lo merece.