Puede que el Volkswagen Golf GTI Mk1 sea el modelo más icónico de esta saga de deportivos compactos. De hecho, creemos que no hay discusión al respecto. Pero... ¿cómo se podría mejorar este clásico? Pues tomando un ejemplar del año 1979 y equipando el motor del Golf R32, que se vendió a comienzos de los años 2000. Así de fácil...

Eso es, precisamente, lo que ha hecho el dueño de esta unidad, también ligeramente tuneada, que puedes ver en el vídeo que abre esta noticia. Un orgulloso dueño, originario de Sudáfrica, al que le encanta su coche.

Lo compró en 2014, pero no pudo afrontar la preparación completa del Volkswagen hasta este mismo año. De hecho, el color original era azul, aunque ahora ha recibido una capa de pintuta amarilla-naranja, como parte del programa de mejoras exteriores.

Un Golf clásico y tuneado, en honor a un narco

Bautizado como Escobar, en referencia al famoso narcotraficante colombiano, modificar un coche como este en Sudáfrica es todo un reto, porque aunque es cierto que los Golf clásicos tuvieron tirón en el país en su día, muchas piezas han tenido que ser importadas.

Por ejemplo, hablamos del salpicadero, que es el propio de los modelos europeos, pero también, del volante, llantas, ventanillas, tapa de motor... entre otras muchas cosas.

Galería: Volkswagen Golf R32 V6

Asimismo, también hay algunos ajustes mecánicos. El Golf monta una suspensión neumática, provocando el característico efecto de quedar 'caído' sobre las ruedas, mientras que el interior cuenta con asientos Recaro, que combinan tapicería Nappa y Alcantara.

Por su parte, una cuidada insonorización mantiene el habitáculo silencioso, mientras que la jaula antivuelco es de metal pulido y los tiradores de las puertas son de Porsche.

El vídeo muestra el Golf al detalle, pero tal vez sin una buena oportunidad de escuchar el motor del Golf R32, que es el gran protagonista de la preparación. Ahora bien, por lo poco que se percibe, incluso a bajas revoluciones, el motor emite un sonido ronco.

Volkswagen introdujo el R32 en el Golf a comienzos de siglo, como versión tope de gama, con el ya célebre motor VR6 de 3,2 litros bajo el capó. Un motor que, en principio entregaba 240 CV, para subir hasta los 250 en la posterior evolución.