Los entusiastas dicen que el Lexus LFA es uno de los coches más deseados de nuestra generación, pero lo cierto es que este superdeportivo V10 fue un fracaso comercial. A pesar de que la producción finalizó en 2012 tras sólo 500 unidades, muchos ejemplares se seguían vendiendo nuevos años después.

Por ejemplo, la división estadounidense de Lexus vendió tres LFA a estrenar en 2019, es decir, uno más que el año anterior. Si avanzamos rápidamente hasta 2023, alguien de Australia ha comprado otra unidad que no se había llegado a vender. 

Según la revista australiana Drive, ese 'alguien' era el propietario de un concesionario Toyota, que no tuvo más remedio que comprar personalmente el coche el mes pasado para cumplir un plazo. Después del 1 de julio, el concesionario se habría arriesgado a no poder matricular el vehículo en aquel país. Y no, el precio no ha trascendido.

Lexus LFA 2010

De 0 a 100 en 3,7 segundos

A principios de mes, Australia pasó de la Ley de Normas de Vehículos de Motor a la Ley de Normas de Vehículos de Carretera. Vender el coche antes del 1 de julio permitió incluir el LFA en el Registro Australiano de Vehículos Homologados (RAV).

El LFA fue uno de los 124.926 coches nuevos vendidos en Australia el mes pasado, según los datos publicados por la Cámara Federal de la Industria del Automóvil. Toyota, la empresa matriz de Lexus, fue la que más vehículos matriculó en junio, con 20.948 unidades. También tuvo el modelo más vendido, el Hilux, con 6.142 camionetas entregadas.

Si recuerdas, el LFA disfruta de un motor atmosférico 4.8 V10, desarrollado junto a Yamaha, que entrega 560 CV (570 en la serie especial Nürburgring Edition) y se vincula a una caja de cambios secuencial automatizada Aisin de seis velocidades. Este vehículo pasa de 0 a 100 en tan sólo 3,7 segundos y alcanza los 325 km/h. 

Un superdeportivo eléctrico

Seguro que ya sabes que se está preparando un nuevo LFA... eléctrico. Lexus lo adelantó a finales de 2021 con el prototipo Electrified Sport. Al parecer, podrá alcanzar los 100 km/h desde parado en menos de 2 segundos y contará con una caja de cambios manual simulada.

También dispondrá de dirección asistida y sistema de frenado 'by wire', es decir, sin conexión física. Asimismo, se beneficiará de una tecnología de baterías de estado sólido que le permitirá alcanzar una autonomía de 700 km. En principio, este supercoche se pondrá a la venta en 2026.