Siempre hay gente que tiene la creencia de que los carburantes 'low cost' son malos para nuestro coche, pero ¿cuánto hay de verdad en esa afirmación? En principio, eso es mentira, ya que el combustible que se suministra a todas las gasolineras de España tiene que pasar unos niveles mínimos de calidad antes de llegar hasta los surtidores.

Lo que diferencia el precio entre las gasolineras 'low cost' y las convencionales son los aditivos que estas últimas agregan a sus carburantes y que, como norma general, ayudan a mejorar el rendimiento del coche y reducir los consumos del vehículo.

La otra manera que tienen de ahorrar gastos y por lo tanto que puedan ofrecer precios más competitivos las 'gasolineras baratas', es por la falta de personal. La gran mayoría son de tipo autoservicio y eres tú el que realizas todo el proceso de repostar y pagar sin mediar con nadie.

¿Cuánto dinero te ahorras?

Llegado a este punto, hemos querido analizar cuánto dinero puedes llegar a ahorrar en el caso de que decidas repostar en gasolineras 'low cost' en vez de en una convencional. Para este supuesto hemos elegido comparar las gasolineras de Repsol y Ballenoil, con el precio medio de estas en España.

Un ejemplo de vehículo diésel

En el caso del diésel, hemos seleccionado un SUV, el SEAT Ateca 2.0 TDI de 150 CV, con un consumo medio de 5,0 litros cada 100 kilómetros homologado en ciclo WLTP. Repsol tiene un precio medio de 1,452 euros/litro. Por su parte, el de Ballenoil se queda en 1,330 euros/litro.

En un año, en función de lo que utilices el coche, puedes ahorrarte una buena cantidad de dinero. En caso de que hagas 10.000 kilómetros, ahorrarás unos 64,05 euros. Si haces el doble, el beneficio se duplicaría y en el caso de que completes muchos kilómetros y llegues hasta los 40.000, serían unos 256,60 euros menos.

Un ejemplo de coche de gasolina

Para comparar la gasolina, hemos tomado como ejemplo el utilitario más vendido, el Dacia Sandero, con el motor de 90 CV.  Su consumo medio homologado en ciclo WLTP es de 5,2 litros cada 100 km. El precio del litro de gasolina 95 en Repsol es de 1,595 euros y el de Ballenoil, 1,516 euros.

En función de los kilómetros, si haces 10.000 al año, el ahorro es de 43,13 euros. Si realizases 20.000, serían 86,27 euros y, finalmente, para 40.000 km, pagarías 172,54 euros menos. En este caso, frente al diésel, el ahorro sería algo menor.

Como conclusión, diremos que puedes llegar a ahorrar algo de dinero repostando en estos surtidores más asequibles, aunque quizá no tanto como lo que podías esperar.

No obstante, el ahorro puede aumentar ya que si vives en una gran ciudad, el precio de los carburantes en las gasolineras convencionales, como es el caso de Repsol, suele ser algo mayor.