Aunque siempre ha negado que su intención sea entrar en el mercado de los coches eléctricos, Sony está enviando señales claras sobre ese propósito. Tras participar en las ediciones de 2020 y 2022 del CES de Las Vegas, presentando la berlina Vision-S 01 y el SUV Vision-S 02, respectivamente, el gigante de la electrónica ha hablado de sus próximos proyectos.

Lo ha hecho a través de Izumi Kawanishi, director general de la División de Movilidad, sugiriendo que la empresa se comprometerá seriamente con la movilidad sostenible. Este anuncio podría indicar que comercializará tecnología para los fabricantes de automóviles... o que se convertirá en una marca de coches. 

Galería: Sony Vision-S 02 SUV Concept

"Creemos que el riesgo de ignorar los coches eléctricos es mayor que el reto que presentan", dijo el ejecutivo en una entrevista con Reuters. Pero, ¿qué hace falta antes de lanzarse de cabeza al sector? Socios industriales que se encarguen de la producción.

Sin plantas propias, el gigante japonés necesita aliados que le proporcionen líneas de fabricación. La única alternativa sería realizar una enorme inversión, con el altísimo riesgo de ser deficitaria si no se consiguen fuertes volúmenes de ventas.

El Vision-S 01 y el Vision-S 02 se han confiado a una empresa externa, Magna International, que tiene una fábrica en Austria. Una vez descartada la segunda posibilidad (su propia planta), Sony tiene que decidir ahora cuáles son los candidatos entre los posibles socios.

Pero el tiempo es esencial: "Sabemos que la rapidez es importante a la hora de tomar decisiones", dijo Kawanishi. En cualquier caso, la empresa japonesa elegirá a sus aliados en función de la tecnología que aporten.

El objetivo es crear coches centrados en el entretenimiento de los pasajeros. Después de todo, Sony es la madre de la PlayStation, así que algo sabe de este tema.

La idea de un vehículo de alta tecnología también es similar a la de Apple, Huawei y Xiaomi, que, como Sony, pueden entrar en el sector gracias a la reducida complejidad técnica de los coches eléctricos. Antes de concluir, Kawanishi no oculta que sus futuros socios podrían ser chinos.

Fuente: Reuters