Euro NCAP lleva realizando pruebas de choque en busca de la máxima seguridad desde 1997, pero no fue hasta 2001 cuando otorgó la mejor calificación, cinco estrellas, a un coche. ¿Te acuerdas del modelo? Fueron para el Laguna, de Renault.

Pues bien, el fabricante francés vuelve a hacer historia, pero seguro que no por la razón que le gustaría. Su coche eléctrico urbano, el ZOE, es el tercer modelo de la historia que obtiene una calificación de cero estrellas, tras el Fiat Panda en 2018 y el Punto un año antes.

Galería: Renault ZOE 2020

Vale, ¿qué ha pasado? Técnicamente, el ZOE vive su segunda generación, pero es más bien una versión actualizada del modelo original, lanzado hace aproximadamente una década. En otras palabras, el utilitario de cero emisiones está dejando ver su veteranía, pero hay factores más allá.

Por ejemplo, el modelo actualizado, lanzado en 2020, perdió el airbag lateral montado en el asiento en favor de un airbag de tórax "menos eficaz", que causa una "degradación en la protección de los ocupantes".

Euro NCAP señala que el Renault ZOE actual "ofrece una protección pobre en los choques en general, una protección pobre de los usuarios vulnerables de la carretera y carece de una tecnología significativa para evitar los choques, imposibilitando que obtenga cualquier estrella".

Hay que tener en cuenta que la severidad de estas pruebas ha aumentado mucho a lo largo de los años, y el ZOE ilustra mejor que nadie estos cambios. Cuando se testó en 2013, se fue a casa con una calificación de cinco estrellas. Ocho años después, las ha perdido todas.

También fue penalizado por la falta de un sistema de frenada automática de emergencia de serie, pero Renault instalará el AEB como equipamiento de fábrica a partir del 1 de marzo de 2022. Euro NCAP también criticó la ausencia de la alerta de salida de carril de serie y explica que podría haber dado una estrella al coche si siguiera contando con el airbag lateral instalado anteriormente.

Galería: Renault Zoe y Dacia Spring en los crash test de Euro NCAP

Sorprendentemente, el Dacia Spring ha salido mejor parado que el ZOE de las pruebas, ya que ha conseguido una estrella. El vehículo eléctrico más barato de Europa es básicamente un City K-ZE, derivado del Renault Kwid y fabricado en China, ligeramente actualizado para el Viejo Continente. Aun así, como es lógico, Euro NCAP tampoco tuvo palabras de elogio para el pequeño utilitario eléctrico.

Michiel van Ratingen, secretario general de Euro NCAP, expresó su preocupación: "Estos coches no solo no ofrecen ninguna seguridad activa apreciable de serie, sino que su protección para los ocupantes es peor que la de cualquier vehículo que hayamos visto en muchos años. Es cínico ofrecer al consumidor un coche ecológico asequible, si tiene como precio un mayor riesgo de lesiones en caso de accidente".

Y continuó diciendo que un vehículo eléctrico de tamaño similar puede ser "impresionantemente seguro", alabando al Fiat 500e y su calificación de cinco estrellas en la evaluación de Green NCAP.