A veces, los gendarmes descubren cosas muy sorprendentes. Normal, ya que trabajar en la calle provoca experiencias de todo tipo. En la población francesa de Meunet-sur-Vatan, dentro de la autopista A20, la policía motorizada de Châteauroux detuvo un coche muy especial que atrajo inmediatamente su curiosidad.

Era un Citroën Xantia que tenía la particularidad de carecer de techo. Puedes buscarlo en Internet, pero no existe un Xantia cabrio oficial, ya que el fabricante galo nunca lo ha producido. Pero el propietario de este coche quería conducir un descapotable, así que tuvo la ocurrente idea de hacer él mismo la transformación y desprenderse del techo de su Xantia.

 

Para ir aún más lejos en este alocado proyecto de tuning, colocó el emblema de Audi, los cuatro aros, en la parrilla delantera y el de BMW en la zaga de su coche. Esto no es algo prohibido, a diferencia de la transformación de la berlina en descapotable, que no está permitida.

El coche, por supuesto, se inmovilizó inmediatamente y no va a volver a poner sus ruedas sobre una carretera abierta al tráfico. Es lo lógico y lo más cabal, pero también da un poco de pena que este Xantia haya acabado de esta manera... 

Cabe recordar que está prohibido transformar un vehículo de forma ilegal, pero no personalizarlo con componentes homologados. Los cambios que requieren una aprobación por parte de la ITV son la potencia, el peso, las dimensiones, los ejes, los frenos, la dirección, las emisiones y el nivel de sonido, entre otras variables.

En el caso de este Xantia, la retirada del techo no se homologó y por lo tanto representa un peligro para sus pasajeros. Sin techo, la carrocería es mucho menos rígida y el más mínimo vuelco podría ser fatal.

En fin, por suerte este coche nunca ha sido noticia por sufrir un accidente grave, así que dejaremos este tema en una mera anécdota. ¿Acabará el Xantia convertido en chatarra? Lo normal es que así sea.

Hablando de Citroën clásicos, mira las fotos de este Citroën 2CV Charleston, que puede alcanzar un valor de 70.000 euros en la subasta que se va a celebrar en París el próximo 30 de agosto.

Galería: Citroën 2CV Charleston 1990