Todo el mundo conoce el coche de la familia de Pedro Picapiedra, que se movía gracias a sus pies. Este vehículo no avanza de ese modo, pero utiliza la misma fuente de energía, la fuerza humana.

En un planeta donde, cada vez más, el impacto medioambiental es el principal foco de atención, un grupo de youtubers decidió ponerse manos a la obra para crear un coche a pedales, en el que no hay que preocuparse por la contaminación que produce.

Una apuesta, un ambicioso proyecto o una simple idea fruto del aburrimiento. Sea como fuere, estos chicos fabricaron el primer Honda Civic que funciona con pedales. A pesar de que la estructura es bastante simple, tuvieron que sacar el motor real del vehículo.

Coche a pedales

Lo que se mantiene es la caja de cambios, que ahora es movida por una correa acoplada al plato de una bicicleta tándem (una especie de volante de inercia), instalada en el frontal del coche. Lo más sorprendente de esto es que realmente funciona. El coche se mueve con total normalidad, pero con un aspecto a tener en cuenta, y es que no supera los 4 km/h.

Durante los primeros kilómetros de esta pieza única en el mundo, los creadores del vehículo recorrieron las calles cercanas a su taller. No contentos con ello, decidieron hacer una pequeña parada en un restaurante de comida rápida para llevar, y reponer fuerzas, ante el asombro de los camareros.

Coche a pedales

El estupor creado en torno a este coche a pedales llamó la atención de los más curiosos, incluso de la policía, que estaba intrigada por la circulación de esta máquina. La patrulla paró a los chicos, aunque no se llevaron ninguna multa de recuerdo, muy probablemente por la confusión de los agentes ante dicha escena.

Por si fuera poco, al no poder viajar a más de 4 km/h se suma a la necesidad de ser tres personas para circular, dos para los pedales del tándem y una para manejar el volante desde dentro del habitáculo. También puede ser un momento muy curioso la discusión de quién tiene que bajarse para poner la cadena si se sale.

La idea de estos chicos quizá no solucione el problema medioambiental, pero nos hace disfrutar de una de las ideas más alocadas a la par que divertidas que hemos visto recientemente en el mundo del automóvil.