Aunque el propulsor era de la firma de la estrella, la carrocería y otros elementos fueron obra de Porsche.

Aunque no lo sepas, en los años 90 se produjo un acuerdo de colaboración entre Mercedes-Benz (por aquel entonces Daimler-Benz AG) y Porsche, que dio como fruto la fabricación del mítico 500 E. Ahora se cumple el 30º aniversario de la berlina deportiva alemana y Porsche nos hace un recorrido por el proceso de desarrollo del vehículo con un llamativo vídeo.

La responsabilidad del diseño fue obra del especialista italiano Bruno Sacco, responsable de la carrocería, que mostraba un aspecto ciertamente adelantado a su tiempo. A pesar de que la insignia de Mercedes-Benz sobresalía del capó, muchos elementos de diseño, como los paragolpes, las ópticas principales y los pilotos traseros, quedaban perfectamente integrados en la carrocería.

Galería: Mercedes-Benz celebra 25 aniversario del 500 E

Todo el conjunto permitía obtener un coeficiente de resistencia aerodinámica (Cx) de 0,26, lo que lo convertía en una de las berlinas más eficientes desde el punto de vista aerodinámico, causando sensación en el momento de su puesta de largo.

Debajo de la carrocería, Mercedes-Benz contrató a Porsche para rediseñar el compartimento del motor, que debía albergar el espacio necesario para el bloque V8 del 500 SL. En aquella época, el vehículo se diseñó para acoger motores más pequeños y de menor consumo para combatir la escasez de combustible que asolaba buena parte del globo.

Aquellos lectores más veteranos o mejor formados ya sabrán que el 500 E (y el 500 SL también), en realidad, recibieron una variante 'civilizada' del motor utilizado en el Sauber C9 ganador de Le Mans.

Mercedes-Benz 500 E

Del motor se han escrito ríos de tinta, así que vamos a centrarnos en la carrocería, construida por Porsche. Los guardabarros más anchos, que ocultaban los componentes de la suspensión del 500 SL y el SEL, hacían que el 500 E no pudiera fabricarse en la línea de producción existente.

Pero afortunadamente, Porsche salvó el proyecto, al ofrecer su edificio Reutter para montar hasta 20 unidades al día. En un ejemplo de generosa colaboración, Porsche utilizaba sus instalaciones para fabricar un modelo de la competencia... increíble, ¿no?

Mercedes-Benz 500 E

A pesar de pasar desapercibida, la alianza en la producción del 500 E entre los dos fabricantes de automóviles alemanes, sigue siendo uno de los mejores proyectos de colaboración en el mundo del automóvil. El resultado final es una de las berlinas más alucinantes jamás construidas.

Mercedes-Benz 500 E

Tómate unos minutos, relájate y sube el volumen de tu equipo. El vídeo que acompaña a esta noticia es un pedazo de la historia del automóvil. Además, la próxima vez que veas un Mercedes-Benz 500 E (cada vez es más raro, pero todavía se puede ver alguno), te acordarás de esta historia... o siempre puedes recordársela a tu cuñado en la próxima comida familiar.