Poco a poco, todas las marcas van a ir anunciando lo que acaba de divulgar Citroën: no invertirá dinero en nuevos motores turbodiésel, sino que solo actualizará los existentes hasta dejarlos desaparecer. 

De hecho, solo unos pocos modelos los incluirán. Por ejemplo, el recién presentado C5 X únicamente contará con propulsores de gasolina y alternativas híbridas enchufables, a pesar de ser un vehículo grande, en el que aún casarían las mecánicas de gasóleo.

Galería: Citroën C5 X 2021

Citroën cree que los años del motor turbodiésel están contados. Es más, Vincent Cobée, el director general de la marca francesa, ha dicho que se muestra muy contento con la futura evolución mecánica.

"Soy extremadamente frío con el diésel", ha afirmado en una reciente entrevista a Autocar. "Suponía el 80% de las ventas hace cinco años, pero ha bajado a menos del 50% en 2020, y podría ser menos del 15% en tres o cuatro años".

En fin, estas declaraciones dan a entender que estos propulsores de gasóleo tenderán a desaparecer no solo en Citroën, sino en el resto de las marcas, como ya venimos presuponiendo desde hace tiempo. 

De momento, no hay ningún anuncio oficial por parte de otras firmas de Stellantis, aunque lo normal es que también sigan este camino respecto al diésel. Al fin y al cabo, estos mismos motores también se emplean en Peugeot, DS, Opel...

Empresas como Renault, Hyundai, Nissan y Volvo ya han seguido este camino aunque, curiosamente, hay otros fabricantes, como Audi, BMW y Mercedes-Benz que todavía apuestan por mantener el diésel en muchos modelos de sus gamas. 

Nosotros seguimos diciendo que, si vas a hacer muchos kilómetros al año (20.000 o más), te sigue saliendo a cuenta comprarte un coche diésel, más aún si es un vehículo voluminoso, como un SUV