Hay cuero por todos los lados y detalles realmente exclusivos.

Todos los vehículos Lada tienen una merecida fama de ser realmente robustos, aunque no destacan precisamente por emplear materiales nobles en el interior. Todo lo contrario sucede en este Lada 2101, un Fiat 124 'rebautizado', q esorprende por su habitáculo lujoso.

El 'culpable' de esta increíble transformación es el preparador búlgaro GB Design, que ha cambiado por completo el aspecto de este coche espartano. ¡Quién le ha visto y quién le ve!

Galería: Lada 2101, interior tuneado

Este modelo, que estuvo a la venta entre 1970 y 1988, nunca vio ni un gramo de cuero en toda su trayectoria, pero este ejemplar está cubierto de piel por todos los lados.

Se puede observar este material en los asientos (procedentes de un Toyota no especificado), el fuelle de la palanca de cambios, el salpicadero, el túnel central, las molduras de los asientos e incluso en parte de las alfombrillas. 

Lada 2101, interior tuneado
Lada 2101, interior tuneado

Además, aparecen componentes en aluminio, como en los perfiles de las salidas de aire, el pomo de la palanca de cambios y los pedales. Asimismo, hay que resaltar el volante, hecho de madera. El toque 'moderno' lo aporta una radio con puerto USB, por supuesto no disponible en el modelo original.  

Pero nuestro detalle preferido es el de las carteras (de cuero, por supuesto) integradas en el respaldo de los asientos delanteros, que hacen las funciones de bolsillos. Y para que no falte nada, también hay dos cojines de Nappa para los pasajeros traseros.

Lada 2101, interior tuneado

El exterior también se ha reformado, pero no ha experimentado ningún cambio estético, al igual que el motor, que sigue siendo el bloque de 1,2 litros y cuatro cilindros original, con 62 CV, que envía la fuerza al tren trasero.

Desde luego, este es un proyecto lleno de encanto y destinado a seguir siendo una pieza única, pues GB Design ha declarado que no producirá otros Lada 2101 con esta factura tan lujosa... a menos que llegue la clásica oferta mareante que no se pueda rechazar.