Se cumplen 30 años del Renault Clio como Coche del Año
El objetivo de relevar a los Renault 5 y Supercinco con éxito se cumplió con creces.
Cuando un fabricante quiere crear un modelo que rompa con el pasado, suele empezar por el nombre. En el caso del Renault Clio, el salto generacional fue doble porque el heredero de los exitosos 5 y Supercinco inauguró en 1990 el cambio de nombre de toda la gama, pasándose de siglas numéricas (R5, R9, R11...) a denominaciones.
Para el Clio, los creativos de Lausana se inspiraron nada menos que en la mitología griega, eligiendo el nombre de la musa Kleiố, que significa 'famosa'. Huelga decir que supuso un acertado vaticinio de lo que estaba por llegar...
La primera generación del utilitario francés apareció en junio de 1990, inicialmente en versión de cinco puertas, seguida de una de tres que llegó en septiembre, pero con una longitud idéntica de 3,7 metros.
A nivel de chasis, la base seguía siendo el Supercinco, conservando incluso la apertura del capó hacia delante (solución que desapareció con la segunda generación), con un esquema McPherson para el eje delantero y barras de torsión traseras.
Con este modelo, el objetivo de Renault era ofrecer un coche del segmento B con un equipamiento digno de una categoría superior y un estilo distintivo. Esta meta se logró, a pesar de un inicio comercial un poco tímido, pues había que acostumbrarse a sus formas suaves y redondeadas, nada habituales en aquella época.
Entre sus cualidades, el Clio sobresalía por su confort y su sencillez en el manejo. Fue calando tanto que incluso recibió el premio Coche del Año en Europa en 1991. Curiosamente, la tercera entrega del modelo repitió galardón en 2006.
Los motores iban desde el 1.1 con 48 CV, otra herencia del Supercinco, hasta los 1.2 y 1.4 Energy del R19, con 58 y 80 CV. La gama de acabados también era inicialmente sencilla, con versiones RN y RT, pero pronto la oferta empezó a crecer con un motor 1.9 diésel de 64 CV, la elegante opción Baccara y el posterior Clio 16V, con 140 CV (137 con catalizador).
Sobre la base de este último nació en 1993 el famoso Clio Williams, que celebró el éxito del equipo Williams de F1, campeón del mundo de Constructores y Pilotos con Nigel Mansell, en 1992. Cabe recordar que Renault proporcionaba los motores al conjunto británico.
El propulsor de 2,0 litros y 150 CV (160 CV sin catalizador), que empujaba al coche hasta los 215 km/h, supuso un récord, ya que nunca antes se había equipado un modelo pequeño con un motor de esa cilindrada.
Renovado dos veces
El Clio de primera generación recibió dos restylings distintos, uno en 1994 (Fase 2), limitado a una serie de detalles, y otro en 1996, el llamado Fase 3, publicitado como Clio Nouvelle, reconocible por sus faros redondeados y la tercera luz de freno en el portón trasero. En total, cuando Renault dio paso a la segunda generación del modelo en 1998, se habían superado los cuatro millones de matriculaciones.
Galería: Renault Clio 1990-1998
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