El modelo francés heredó la mecánica del Renault 19 homónimo.

En mayo de 1991, se puso a la venta en España, por 1.695.000 pesetas (algo más de 10.000 euros), el Renault Clio 16V (16S en Francia), un vehículo que vino a sustituir al Renault Supercinco GT Turbo, con argumentos bastante diferentes. Al fin y al cabo, el motor pasó de estar turboalimentado a ser de aspiración, mientras que la cilindrada aumentó notablemente. 

La mecánica de inyección, procedente del Renault 19 16V, era un bloque de 1,8 litros que entregaba 140 CV a 6.500 rpm y un par motor de 165 Nm a partir de las 4.250 vueltas (137 CV y 162 Nm, con catalizador). Por supuesto, este propulsor se vinculaba a un cambio manual de cinco velocidades, con relaciones cortas. 

Galería: Renault Clio 16V 1991-1994

En quinta marcha, a 120 km/h, se circulaba a casi 4.500 rpm, un régimen en el que el motor empezaba a dar lo mejor de sí, según los periodistas especializados de aquella época. Como es lógico, las prestaciones eran destacadas: 210 km/h de velocidad punta y aceleración de 0 a 100 en 7,8 segundos. 

El chasis disponía de muelles y amortiguadores más firmes que los del Clio convencional, así como una barra estabilizadora trasera más ancha. La dirección de cremallera podía ser asistida, si se pagaba esa opción. 

En lo referido al equipo de frenos, lo heredó directamente del Renault 19 homónimo y estaba compuesto por cuatro discos, ventilados los delanteros. El peso en vacío del conjunto se quedaba en tan solo 950 kilos. 

Dinámicamente, el Renault Clio 16V era un coche divertido, sin penalizar en exceso la comodidad para el día a día. En opción, podía incluir el sistema antibloqueo de frenos (ABS), pero no el aire acondicionado, pues no cabía en el vano motor.  

Renault Clio 16V 1991-1994

En el plano estético, el modelo galo se distinguía perfectamente del resto de la gama, no solo por la inscripción 16V en la zaga, sino también por las llantas de tipo turbina Maracaná, de 15 pulgadas (con neumáticos 185/55), el capó abultado y con toma de aire, así como por los paragolpes deportivos, los faldones laterales y la salida de escape más grande.  

En el interior, destacaban los nuevos testigos en la consola central, con información del nivel, la temperatura y la presión del aceite. Además, el coche integraba asientos con mayores sujeciones laterales y volante deportivo con tres radios. 

Acabamos este post con una galería de fotos del Renault 19 16V, otro vehículo muy destacado de Renault a finales de la década de los 80 y comienzos de los 90 del siglo XX. 

Galería: Renault 19 16V 1988-1992