Seguro que muchos aficionados al todoterreno darían su visto bueno.

Cualquiera está de acuerdo con que los SUV son vehículos muy prácticos y versátiles, válidos para recorrer caminos, pero que están lejos de las capacidades 4x4 de un buen todoterreno. Por supuesto, los todocaminos de altas prestaciones ni siquiera deberían conducirse por pistas, pues llevan neumáticos de perfil bajo y grandes llantas de aleación. 

No obstante, las recreaciones sirven para imaginar modelos imposibles y, en este punto, hemos dado con el Lamborghini Urus Off-Roader, un SUV que se ha transformado completamente para ser el rey del campo. ¿Cómo te quedas?

Galería: Lamborghini Urus Off-Roader de Abimelec Design

Este render, cortesía de Abimelec Design, parece listo para superar cualquier dificultad off-road, gracias principalmente a su enorme altura libre al suelo, lograda a partir de unos neumáticos de grandes dimensiones. 

Hay algunos puntos estéticos que rinden homenaje al predecesor espiritual de esta creación, el Lamborghini LM002. Además, conviene detenerse en la multitud de soluciones 4x4 que ofrece este coche, como el cabrestante delantero o la baca en el techo.

Eso sí, carece de estriberas laterales, así que el proceso de entrada y salida del habitáculo no parece un asunto sencillo. Más bien, al contrario, ojo con no hacerte un esguince de tobillo al caer al suelo.  

Desde luego, muchos estaríamos encantados de ver un Urus manchándose de barro. A lo mejor, podemos observar algo así cuando veamos en acción el Urux ST-X, una preparación para competiciones mixtas (asfalto y tierra) que pierde nada menos que 550 kilos respecto al modelo de serie.  

Por lo que respecta al Off-Roader, todo se quedará en esta recreación, salvo que a algún bendito loco le dé por preparar su Urus de esta manera, aportando varios miles de euros al proyecto. 

El SUV italiano monta un propulsor 4.0 V8 biturbo, que entrega 650 CV, con el que acelera de 0 a 100 en tan solo 3,6 segundos y firma una velocidad máxima de 305 km/h. Cuando llegue el Ferrari Purosangue, la batalla estará servida...