Aunque puede considerarse al Mercedes-Benz Clase S 2021 el coche más avanzado y tecnológico de la marca alemana, nada ni nadie es perfecto. Daimler ha invertido la friolera de 730 millones de euros en su planta Factory 56 de Sindelfingen (Alemania) para fabricar el W223, pero su buque insignia ya ha recibido una llamada a revisión a los pocos meses de haberse iniciado la producción.

¿Cómo ha podido suceder? Business Insider informa de que los tirantes interiores de la suspensión son los culpables y podrían provocar graves problemas de dirección en el peor de los casos.

Por lo tanto, se insta a los propietarios a que pidan una cita en el taller oficial más cercano de Mercedes-Benz para que revisen este componente y lo sustituyan si es necesario, sin coste alguno para el cliente, por supuesto.

Galería: Mercedes-Benz Clase S 2020

Un portavoz de la compañía dijo a Business Insider que se están llamando a revisión a más de 1.400 coches entregados, y que la carta que informa a los propietarios sobre el peligro contiene la palabra "inmediatamente".

Mercedes-Benz explica que los Clase S afectados podrían no tener los tirantes interiores previstos para este vehículo, en cuyo caso la conexión con la cremallera de la dirección podría no "soportar permanentemente la tensión de la conducción".

Según la firma germana, el componente es enviado por el proveedor premontado como una unidad completa y luego se instala en la Factory 56. Esto demuestra que el proceso de producción, incluso para un coche absolutamente emblemático y construido en una nueva planta de alta tecnología, puede sufrir fallos. 

Se están preparando más versiones del Clase S, incluyendo dos híbridos enchufables firmados por Mercedes-AMG, que podrían denominarse S63e y S73e. El motor V12 tan solo sobrevivirá en el Mercedes-Maybach Clase S

Asimismo, respecto a la anterior generación del vehículo, desaparecerán las carrocerías coupé y cabrio, aunque tendrán una continuación espiritual en los nuevos Mercedes-AMG GT Coupé y SL que conoceremos próximamente.