Como dice el refranero popular español, a grandes males, grandes remedios. Huelga decir que la pandemia nos ha cambiado la vida a todos. No obstante, en el caso de las empresas, deben continuar con sus negocios y, si hablamos de concesionarios, tienen que seguir comercializando y entregando coches.

Pues bien, Tata Motors, la firma india más conocida a nivel mundial, ha creado una burbuja de seguridad para impedir la propagación de la COVID-19 de sus empleados a sus clientes. Como puedes ver en el siguiente post de Facebook, el comprador recibe su vehículo metido en un recubrimiento de plástico. 

 

Tata ha buscado una solución de este tipo por la necesidad perentoria de seguir entregando automóviles. Esta burbuja ha coincidido con una actualización espectacular de su gama, centrada en la renovación de los modelos Tiago, Tigor y Nexon, y en la llegada de los nuevos Altroz y Nexon EV. 

Antes de esta curiosa protección, la firma asiática ya había establecido un programa para sanear a fondo sus vehículos antes de entregarlos a los clientes, tal y como han hecho el resto de marcas.

Sin embargo, desde finales de noviembre, han añadido esta capa de protección, encerrando los vehículos nuevos en una burbuja de seguridad de plástico, para reducir el contacto físico antes de que los clientes lleguen al concesionario a recoger su coche nuevo.

Entre los planes de futuro de Tata, se encuentra el lanzamiento del SUV Gravitas, pero debido al creciente número de interrupciones en la cadena de suministro, el debut del nuevo vehículo se ha retrasado hasta principios de 2021.

El fabricante de automóviles indio también ha mostrado teasers del pequeño todocamino HBX, pero apostamos a que también sufrirá un retraso a la hora de presentarse y ponerse a la venta. En estos tiempos, no queda otra que tener mucha paciencia...

Independientemente de cuándo podamos volver a la normalidad, es genial descubrir ideas ingeniosas como esta, que ayudan a impedir que se propague la pandemia. Ojalá dentro de poco esta burbuja no sea necesaria, muestra de que hemos vuelto a nuestra vida habitual.