Hablamos de uno de los superdeportivos italianos menos comunes.

Aunque tuvo su momento de gloria, es probable que, si no eres un gran aficionado, no conozcas el Cizeta V16T (también conocido como Cizeta-Moroder V16T), un exclusivo supercoche italiano de los años 90 del que se fabricaron únicamente nueve ejemplares, totalmente a mano.

Ahora, la compañía Curated, con sede en Miami (Estados Unidos), acaba de poner a la venta una unidad de este coche, que además de estar prácticamente como nuevo, solo ha tenido un dueño... realmente ilustre: el Sultán de Brunéi.

Galería: Cizeta V16T, a la venta

Se trata de uno de los supercoches más raros que se fabricaron en Italia a principios de los años 90, por parte de una pequeña compañía cuyo nombre, Cizeta, deriva de las iniciales de su fundador, Claudio Zampolli, un ingeniero que había trabajado en Lamborghini

El diseño del Cizeta V16T es obra del famoso Marcello Gandini, autor del Lamborghini Miura, el Bugatti EB110 o el Lamborghini Countach, entre otros muchos. En el proyecto también participó el productor y compositor italiano Giorgio Moroder (de ahí el nombre Cizeta-Moroder).

Cizeta V16T, a la venta
Cizeta V16T, a la venta
Cizeta V16T, a la venta

Muy plano y ancho para la época, estaba basado en un chasis tubular de acero y escondía un poderoso motor V16 diseñado por Oliviero Pedrazzi, de 6,0 litros, 64 válvulas, ocho árboles de levas, cuatro culatas y cigüeñal plano, que se dice fue creado a partir de dos bloques V8 de 3,0 litros. 

Este monstruoso propulsor, capaz de girar a 9.000 vueltas, alcanzaba una potencia de 540 CV a 8.000 rpm, y un par motor máximo de 542 Nm a 6.000 rpm. La transmisión, una ZF manual de cinco velocidades, se instaló transversalmente, en una posición central trasera, dentro del compartimento motor, y la T del nombre del modelo se refiere precisamente a este rasgo.

Cizeta V16T, a la venta

El modelo que Curated tiene a la venta es el chasis 101, el mismo coche que en 1993 estuvo expuesto en un estand del salón de Ginebra. Apenas tiene 965 kilómetros en el contador, así que hablamos de un ejemplar prácticamente nuevo, sin apenas uso. 

Quizá lo más interesante de todo es que su único dueño fue el Sultán de Brunéi, conocido por su colección de automóviles. El precio, lógicamente, solo está disponible bajo petición, así que no sabemos cuánto pueden pedir por él.