Mientras que el ZX de calle fue un éxito de ventas, la variante de competición triunfó en el desierto.

Para los que nacimos en la década de los 80 y nos gustaban las coches, las ediciones 'noventeras' del París-Dakar (o como se llamaran en el año en cuestión) eran uno de los momentos más esperados de todo el año.

Por un lado, por lo exigente que solía ser el recorrido y por el alto componente de aventura que mantenía la carrera. Por el otro, por los espectaculares modelos que tomaban parte en ella: increíbles prototipos que trataban de asemejarse a algún modelo de calle.

Es el caso, por ejemplo, de nuestro protagonista: el Citroën ZX Rallye-Raid, un bólido que tomaba como base al 'inofensivo' compacto de Citroën. Aunque como curiosidad, debemos recordar que el ZX ya ganaba carreras antes de llegar a los concesionarios...

Galería: Citroën ZX Rally-Raid de competición (1990)

El compacto francés se presentó ante el gran público en marzo de 1991, en el marco del salón de Ginebra. ¿Su objetivo? Colocarse como un interesante punto intermedio, entre dos modelos realmente asentados en los mercados europeos: los Citroën AX y BX.

Para entonces, el ZX Rallye-Raid ya había estrenado su casillero, con un doblete en la Baja a Aragón 1990, con Ari Vatanen y Jacky Ickx, y un triunfo absoludo en el Dakar 91, con el propio Vatanen al volante.

Sin duda, el mérito de estos triunfos era realmente grande, ya que la división de competición de la marca, Citroën Sport, fue fundada en 1989, de la mano Guy Fréquelin. De hecho, fue el experimentado piloto francés de rallies el que puso en marcha el programa de raids.

Viendo el palmarés del coche, quedan pocas dudas sobre el rotundo éxito que supuso, con 36 victorias en 42 apariciones, que se dice pronto. Entre sus logros, hay que destacar cuatro entorchados en el Dakar (1991 y del 94 al 96), el París-Pekín de 1992 y cinco victorias consecutivas en la Copa del Mundo FIA de Rallyes Todo Terreno.

Como curiosidad, y para descubrir la importancia que tiene en la historia de Citroën, la propia marca nos recuerda que sus coches oficiales de competición siguen luciendo el color Rojo Valellunga, que estrenó este inolvidable modelo de competición.