La firma checa construyó un automóvil pequeño, pero muy práctico, un año antes del prototipo del Roomster.

No todos los ejercicios de diseño están destinados a llegar a la línea de producción. Algunos, incluso, ni tan siquiera llegan a ser expuestos en público. Existen muchos ejemplos de este tipo de proyectos que acumulan polvo en las instalaciones de muchos centros de diseño. En el mejor de los casos, dan con su huesos en alguna sala de un museo del automóvil.

Uno de esos concept cars fue el pequeño Skoda Ahoj!, que se fabricó en 2002, pero nunca se presentó en público. Un curioso nombre que traducido del checo, significa 'Hola'. Esta palabra contiene la esencia del prototipo, construido sobre la base del Fabia.

Skoda desarrolló el prototipo como 'bienvenida' para el conductor novato que se estrenaba con su primer automóvil. Se suponía que este vehículo representaba un paso nuevo en términos de libertad, asociado a un vehículo cómodo y espacioso.

Galería: Skoda Ahoj Concept (2002)

El Skoda Ahoj! también quería representar una tendencia estilística, para enfatizar el estatus social del propietario. Se trataba de un automóvil para el uso diario, enfocado a personas positivas, divertidas y que al mismo tiempo apreciaban las soluciones útiles.

En aquel entonces, el diseño corrió a cargo del jefe de diseño de Skoda, ahora, responsable de Polestar, Thomas Ingenlat (que también 'dibujó' los Superb, Fabia, Roomster, Yeti y Polestar 1), y le alejaba bastante de lo que Skoda estaba fabricando a principios de milenio. El vehículo contaba con una gran zona acristalada, con tres refuerzos o nervios paralelos que discurrían a lo largo de la carrocería, desde el capó hasta el techo.

Con unos pequeños retrovisores, intermitentes laterales redondos, la ausencia de una parrilla frontal y unos curiosos tiradores de las puertas, junto con unos faros cuadrados, este Skoda se parecía bastante a un Fiat Panda o a un Renault Twingo. Gracias a su diseño rectilíneo, el Ahoj! se beneficiaba de un interior bastante espacioso para sus dimensiones.

Skoda Hello Concept (2002)

La descripción del diseño interior era complicada. No se enseñaron muchas imágenes y, a juzgar por los bocetos, los diseñadores valoraron varias opciones. En uno de los dibujos conceptuales que aquí puedes ver, se aprecian ingeniosos huecos pensados para llevar una mochila o un paraguas, en el propio salpicadero.

Skoda Hello Concept (2002)

Los creadores del Skoda Ahoj! manejaron muchas ideas similares (de las cuales nació el concepto Simply Clever que se aplicó a partir de 2003), pero no todas llegaron a ser realidad, convirtiéndose en meros bocetos. Por ejemplo, se aprecia una ventanilla lateral con apertura vertical mediante unos resortes neumáticos. Además, parte del techo podía descubrirse, convirtiendo el automóvil en una especie de cabriolet.

Skoda Hello Concept (2002)

Skoda jamás desveló ningún dato técnico del prototipo. Lo más probable es que el motor fuese heredado del Fabia de primera generación, que disponía de motores de 1.0 y 2.0 litros de gasolina, con potencias comprendidas entre los 50 y los 131 CV, asociados a cajas de cambio manuales de cinco o seis velocidades, además de una automática de cuatro relaciones.

Skoda Hello Concept (2002)

A pesar de todo, Skoda no llevó el concepto Ahoj! a la práctica. O tal vez sí, porque un año más tarde la firma checa casi tenía listo el Roomster, modelo con el que guarda ciertas semejanzas.