Buscó triunfar como el Kadett homónimo, aunque no llegó a un nivel de éxito tan alto.

En 1988, cuatro años después del Kadett más mítico de la historia, llegó al mercado la primera generación del Opel Corsa GSi (Grand Sport Injection), un coche divertido y con altas miras, que intentó batallar frente a lo más granado del segmento.

Aunque no disponía de un motor turboalimentado, como los 'gallitos' Renault Supercinco GT Turbo y Fiat Uno Turbo, su mecánica atmosférica de inyección, con 1,6 litros de cilindrada y culata de ocho válvulas, alcanzaba unos nada desdeñables 100 CV a 5.600 rpm (el corte estaba en 6.400 vueltas).  

Galería: Opel Corsa GSi 1988-1990

Por su parte, el par máximo, 135 Nm, estaba disponible a partir de las 3.400 vueltas, un régimen a partir del cual esta mecánica mostraba su mejor cara. Si te estás preguntando por las prestaciones, el modelo alemán se quedaba lejos de los 200 km/h, pero bajaba de los 10,0 segundos en la aceleración de 0 a 100. 

En concreto, firmaba 188 km/h y 9,8 segundos, con un consumo medio de 7,2 litros cada 100 kilómetros, que se convertían en 12,5 en conducción deportiva, según la ficha técnica de la época.

El Opel Corsa GSi se conformaba con neumáticos estrechos de apenas 175 milímetros de sección y equipaba discos macizos en el eje delantero y tambores en el trasero. Esta configuración no suponía un grave problema, ya que, al fin y al cabo, el peso en vacío del coche se quedaba por debajo de los 900 kilos. 

Estéticamente hablando, el vehículo disponía de suficientes componentes específicos como para distinguirse perfectamente del resto. Como punto más singular, me quedo con la zaga parcialmente en negro, aunque también sobresalían las llantas de aleación de 14 pulgadas. 

Opel Corsa GSi 1988-1990

Por supuesto, el coche salió de la planta de General Motors en Figueruelas, Zaragoza, y en el año 1990 experimentó un restyling, en vigor hasta 1993, momento en el que el Corsa cambió de generación. 

Te dejamos con una amplia galería del Opel Kadett GSi, un compacto que, dentro de su evolución, dispuso de una explosiva variante de 16 válvulas, con 156 CV. ¡Qué grandes recuerdos para Opel!

Galería: Opel Kadett GSi 1984-1991