El modelo de la firma del león fue un éxito de ventas en toda Europa, apostando por un aspecto transgresor, aunque poco carismático.

A menudo, al hablar de los clásicos de un fabricante de automóviles, solemos acordarnos solo de aquellos más reconocidos por los coleccionistas, ya sea por su exclusividad o porque fueron fabricados en una tirada muy reducida.

Sin embargo, en pocas ocasiones nos fijamos es esos clásicos que se vendieron muy bien, objetivo de un comprador medio y que, en la mayoría de los casos, han motorizado a miles de familias europeas. Modelos como el Peugeot 309, uno de los más reconocidos en España.

Corría el año 1986 y la prensa especializada de la época apuntaba que "los franceses esperaban un segundo sucesor del Talbot Horizon (nombre del proyecto C 28), que probablemente celebrará su estreno francés como Peugeot 303". Una apreciación que tenía parte de razón... aunque no del todo. El vehículo descrito fue finalmente bautizado como Peugeot 309. Recordemos que el número 9 al final de la nomenclatura nunca se volvió a utilizar en un modelo de Peugeot, ni antes ni después, lo que hace pensar que el Peugeot 309 se planeó para no tener un sucesor.

Galería: Peugeot 309

Llegados a este punto, conviene hacer un alto en el camino. La marca Talbot pertenecía al Grupo PSA desde 1979. Premiado con el Coche del Año 1979, el Talbot Horizon era un rival moderno del VW Golf. En principio, todo estaba bien salvo por un pequeño detalle: Peugeot atravesaba una crisis financiera que le hizo perder el 2,5% de la cuota de mercado en Francia, en 1980, en comparación con 1978. Solo el enorme éxito comercial del 205, en 1983, salvó la marca y la compañía. Un año más tarde, Peugeot decidió prescindir de Talbot. 

En esa época, surgió el proyecto C 28, que ya había recibido mucho dinero para su desarrollo. El C 28 estaba destinado a ser el sucesor del Talbot Horizon, y los primero prototipos terminados ya habían comenzado su fase de pruebas dinámicas. Incluso se había decidido un nombre: Talbot Arizona. Los responsables se habían hecho cargo de numerosos detalles del proyecto de investigación VERA Plus, un concept car de 1982, que incluía medidas para reducir el peso.

Peugeot VERA Plus (1982)

El resultado fue un vehículo con carrocería de cinco puertas, con un buen coeficiente aerodinámico (Cx), cifrado en 0,33. Para la parte mecánica, se utilizaron numerosos elementos procedentes del Peugeot 205, como el motor, los ejes e incluso la puertas de la carrocería.

Peugeot 309

Así las cosas, en octubre de 1985, Peugeot presentó el nuevo 309, cuyo desarrollo se había tragado unos 2.000 millones de francos. A pesar del extraño número, el 309 encajaba bien en la gama de modelos de Peugeot. Acogió a los recién llegados del 205, sustituyó al 305 presentado en 1977 y cerró la brecha con el 405, que apareció en 1982. Y, por supuesto, el 309 también cumplió su propósito y se convirtió en el sucesor del Talbot Horizon, que cesó su fabricación en 1986.

Peugeot 309

Al principio, el Peugeot 309 sólo se ofrecía con carrocería de cinco puertas, mientras que los motores disponibles eran de gasolina: un 1,1 litros de cilindrada con 55 CV de potencia y un 1,3 litros, de 65 CV, en ambos casos procedentes de Talbot.

Por el contrario, los propulsores que llegaron de la familia XU de Peugeot eran más modernos: un 1,6 litros con 75 CV, además de un 1,9 litros con 102 CV, en el caso del 309 GT. Hasta 1987, el catálogo del 309 comprendía 21 variantes diferentes, entre las que se encontraban un motor diésel asociado a una carrocería de tres puertas, con 64 CV, o el 309 Automático, con transmisión de cuatro marchas y 75 CV. El tope de la gama estaba representado por el 309 GTI, con motor 1.9 y 128 CV.

Peugeot 309

Así las cosas, el Peugeot 309 tuvo más fans de lo esperado. Durante sus primeros tres años de vida comercial, 800.000 unidades salieron de la línea de montaje. Inicialmente, en la planta francesa de Poissy; Villaverde en España y la británica de Ryton pronto se unieron a la producción. El 309 encontró muchos amigos, especialmente en Inglaterra, aunque las publicaciones especializadas de la época lo consideraron como un "automóvil racional", que carecía del carisma del 205.

Peugeot 309

En julio de 1989, el 309 recibió una actualización estética. Los motores de acceso a la gama dejaron de ser Talbot y fueron reemplazados por bloques de Peugeot. Se añadieron dos nuevas motorizaciones: una turbodiésel, con una cilindrada de 1,8 litros y 78 CV, además de un nuevo 1.9 GTI 16V, con 160 CV.

Estos dos motores procedían del 405, y la transmisión también fue revisada. La marcha atrás estaba, ahora, ubicada en una posición opuesta a la quinta velocidad (antes la marcha atrás estaba junto a la primera).

Peugeot 309

En el plano estético, los vehículos lucían un nuevo aspecto en el frontal y la zaga, más parecidos al nuevo 405. Asimismo, el borde de carga del maletero se redujo, por el portón más grande. En el interior, el cuadro de instrumentos y el volante recibieron un nuevo diseño, además de materiales de mayor calidad.

Peugeot 309

Así las cosas, Peugeot fabricó 1.635.132 vehículos en 1993. Y hubo un sucesor del 309, el Peugeot 306, que también fue diseñado para competir frente al Volkswagen Golf. Pero, en ambos casos, son dos vehículos que, por desgracia, permanecen en el departamento de héroes olvidados.