El interior cuenta con tapicería de cachemira.

Una vez más, la división de personalización MSO (McLaren Special Operations) de la firma británica ha mostrado su buen hacer, en esta ocasión, sobre el nuevo GT. La edición especial Verdant Theme se distingue por lucir una capa de pintura en verde intenso. Bueno, realmente, se mezclan tres tonos: Horsell Green, Arbor y Steppe Green. 

Para los que no somos especialistas en la materia cromática, el frontal y parte de los laterales emplean un verde oscuro, que se transforma en esmeralda tanto en la zaga como en la parte baja del conjunto. Por último, el tono neón se distingue claramente a lo largo del perímetro inferior del vehículo y en las pinzas del sistema de frenos.  

Galería: McLaren GT Verdant Theme By MSO

El complicado proceso que supone pintar el coche se traduce en 430 horas de trabajo para cada ejemplar. Por cierto, no falta el color Black Pack, en acabado brillante, en las llantas de aleación, el marco de las ventanas y el revestimiento de los escapes.  

En el interior, la personalización queda patente en los asientos de tipo baquet, tapizados parcialmente en tejido de cachemira de color gris carbón. Ese mismo tejido se aplica en los paneles de las puertas, la parte inferior del salpicadero, los parasoles y la parte superior del salpicadero.  

Los laterales de los asientos son de cuero verde con ribetes brillantes en ese mismo color, al tiempo que no falta la inscripción MSO en los reposacabezas integrados. 

El apartado mecánico permanece invariable. De este modo, se mantiene el motor 4.0 V8, biturbo, con 628 CV y 630 Nm entre 5.500 y 6.500 rpm. Este propulsor trabaja con una transmisión automática de doble embrague, de siete velocidades. 

Gracias a esta dupla, el McLaren GT completa la aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 3,2 segundos. Pero no nos debemos olvidar de que el coche suma 570 litros para la carga, divididos entre los 420 del espacio delantero y otros 150 del trasero. En fin, nos ponemos verdes de envidia...