La revolución estética llegó al 911 con este concept car.

Protagonista en el salón de Frankfurt de 1989, tomando como base el chasis del 964 Cabriolet, el Porsche Panamericana demostró que el 911 podía recibir un diseño revolucionario, manteniendo su identidad y ampliando, aún más, su atractivo. Cómo le gusta a los diseñadores que les den vía libre...

Bromas aparte, del prototipo debemos destacar su carrocería ligera, de fibra de carbono, así como el motor bóxer, con seis cilindros y 3,6 litros, que entregaba 250 CV a 6.100 rpm y 310 Nm. Junto a esta mecánica, heredada del Carrera 4, trabajaba un cambio manual de cinco velocidades y un sistema de tracción total.

Galería: Porsche Panamericana 1989

Para la historia, el coche quedará como uno de los Porsche más originales y desenfadados jamás vistos. En todas sus generaciones, el 911 de producción siempre se ha caracterizado por no arriesgar en el apartado estético, pero este prototipo supuso un nuevo enfoque... que dejó boquiabiertos tanto a la prensa como a los aficionados.  

La carrocería la diseñó Ulrich Bez, creador también del BMW Z1. En esencia, podemos considerar al Panamericana como un buggy de altas prestaciones, inspirado en los vehículos que competían en la Carrera Panamericana (de ahí su nombre), entre 1950 y 1954, por territorio mexicano.   

Lamentablemente, no se fabricó en serie, a pesar de que, en su día, Porsche dijo que el Panamericana podría "señalar el potencial de futuros desarrollos para el 911". 

Desde los pasos de rueda abiertos, pasando por el largo recorrido de la suspensión, hasta el techo de tela desmontable con cremallera e incluso el logotipo de Porsche 'tallado' en los anchos neumáticos, este no era un 964 ordinario.

Porsche Panamericana 1989

La pintura azul turquesa lo hacía destacar aún más del 'Nueveonce' contemporáneo y, en la zaga, los pilotos estaban conectados por una ancha tira de color rojo, como un guiño al 928 GTS. Además, el Panamericana apenas pesaba 1.414 kilos y firmaba un coeficiente aerodinámico (Cx) de 0,30, registros destacados en aquella época. 

Como no podía ser menos en un Porsche, declaraba unas prestaciones muy destacadas: velocidad máxima de 257 km/h y aceleración de 0 a 100 en 5,8 segundos. 

Si te estás preguntando qué motivó el desarrollo del Panamericana, debemos decirte que fue un regalo para Ferdinand Anton Ernst Porsche (también conocido como Ferry Porsche), el hijo del fundador de la compañía, por su 80 cumpleaños.