Parece ser que la solución microhíbrida planeada originalmente no es suficiente para cumplir con la normativa europea de emisiones.

El futuro del Ford Focus RS, la versión más deportiva del compacto, pende de un hilo. Y se trata de un hilo que está en manos de los ingenieros de la compañía, encargados de encontrar una solución que sea capaz de cumplir con las cada vez más estrictas normativas de emisiones de la Unión Europea, ya que la solución original, basada en la microhibridación, no sería suficiente.

Así pues, la variante RS del exitoso compacto no ha recibido todavía la luz verde, a falta de una motorización menos contaminante. En cualquier caso, teniendo en cuenta estas circunstancias, su llegada al mercado no tendría lugar al menos hasta 2022 o 2023. De momento, habrá que conformarse con el Focus ST.

Galería: Prueba Ford Focus RS 2017

El plan inicial de Ford era recurrir a un sistema mild-hybrid con red eléctrica de 48 V para el bloque 2.3 EcoBoost de cuatro cilindros, pero la limitación de 95 gramos por kilómetro de dióxido de carbono (CO2) para las gamas de los fabricantes requiere ir un paso más allá: hibridación total.

La marca de Detroit podría recurrir a una motorización que ya utiliza en otro modelo de su oferta, el todocamino Ford Kuga en su versión híbrida. Es decir, un bloque de gasolina y cuatro cilindros, de 2,5 litros y ciclo Atkinson, que en el caso del SUV consigue 225 CV, aunque hablamos de potencia combinada entre el motor eléctrico y el térmico.

Ford Focus RS

En el Focus RS, el sistema híbrido tendrá que ser de tracción total (algo que se ofrece como opción en el Kuga), aunque quizá no resulte demasiado apropiada la transmisión del sistema, de variador continuo o tipo CVT, la cual no es precisamente ideal para una aplicación deportiva como el RS.

Y esto, lógicamente, podría ser uno de los principales problemas del proyecto, ya que encontrar un sistema de tracción total (al estilo del GKN del modelo actual) y una caja de cambios que funcione para un deportivo, supondría un coste de desarrollo que quizá sea demasiado elevado como para que la idea prospere.

Además, el modelo tope de gama de la familia Focus, en caso de llegar a hacerse realidad, debería acercarse a los 400 CV, ya que la generación saliente alcanzaba ya los 350 CV, gracias al motor 2.3 EcoBoost, turbo, de cuatro cilindros.

¿Qué tal suena la idea de combinar 300 CV del motor térmico, y otros 100 CV adicionales del eléctrico? Esperemos que finalmente el proyecto resulte viable, reciba la luz verde y podamos disfrutar de otra generación del genial Ford Focus RS.

Fuente: Autocar