El piloto salió ileso, aunque algo mareado y avergonzado por el estado en el que quedó el automóvil.

Una de las mejores cosas que tiene el Goodwood Festival of Speed es que, en cada edición, se pueden ver auténticas reliquias automovilísticas. Algunas, han sido tan bien cuidadas, que el paso del tiempo las ha mantenido casi como el primer día y, otras, como el Lancia Delta S4 Grupo B del vídeo, han sido restauradas para dejarlas impolutas.

Lástima que la mítica subida a la colina de Goodwood, a veces, acabe dando lugar a imágenes como las que acompañan a este artículo.

Unas veces son los nervios y, otras, la confianza excesiva de los elegidos para pilotar los coches. En este caso, estamos hablando de un automóvil de rallies de la famosa categoría Grupo B, muy conocidos por lo difíciles que son de conducir y por su extinción del Mundial hace bastantes años, precisamente debido a los graves accidentes que se producían.

En el caso del Lancia Delta S4, monta un motor de gasolina de 1,8 litros de cilindrada, turboalimentado y sobrealimentado, que entrega aproximadamente 500 CV de potencia. Todo eso, para mover un vehículo de tan solo 890 kilos, lo que lo convierte en una máquina que, literalmente, 'volaba' por cualquier terreno que pisaba. 

Galería: Lancia Delta S4 Stradale

Incluso con el sistema de tracción a las cuatro ruedas, llevarlo a gran velocidad no era nada sencillo.

Verlos rodar en los años 80 era una auténtica delicia, pero las cosas no siempre salían como el piloto esperaba, dando como resultado situaciones como las de este Lancia.

Por suerte, no hubo que lamentar ningún daño personal, pero el Delta necesitará varias horas de taller y varios miles de euros para recuperar el aspecto con el que llegó a la cita británica.

Una de las mejores consecuencias de la existencia de este coche de rallies, fue que dejó como legado la versión de calle, el Lancia Delta S4 Stradale que puedes ver arriba.