En la subasta, celebrada el pasado sábado, se esperaba que el deportivo clásico se moviera entre 100.000 y 130.000 euros.

Actualización: ya conocemos el precio de subasta de este espectacular Renault 5 Turbo, de 1980, por el que más de un miembro de esta redacción se habría hipotecado: 86.250 euros. Es cierto, no está nada mal para un coche de hace casi 40 años, pero no se ha acercado, ni de lejos, a las cifras estimadas. 

¿Quieres conocer su historia? Puedes descubrirla, tras echar un vistazo a la galería.

Galería: Subasta Renault 5 Turbo de 1980

De las muchas unidades que te hemos mostrado de un coche clásico como el Renault 5 Turbo, en las últimas semanas, sin duda, nos encontramos ante una de las más impresionantes. Y lo mejor de todo, es que todavía está a la venta. 

Y hacemos esta aclaración porque si estás interesado en ella te queda poco tiempo, ya que saldrá a subasta este mismo 25 de mayo.

En el evento Villa Erba, organizado por RM Sotheby's, podrás hacerte con este magnífico ejemplar del año 1980, con número de bastidor VF1822000B0000564, si salvas un pequeño escollo: disponer de entre 100.000 y 130.000 euros de presupuesto... 

Subasta Renault 5 Turbo de 1980

¿Qué lo hace tan especial? Hay varios aspectos destacados, como que su dueño original (francés) lo 'retuviera' durante décadas y que solo haya tenido tres propietarios a lo largo de sus 39 años de vida.

También, que apenas luzca 84.012 kilómetros en el marcador o que se trate del ejemplar 428 de la primera serie, de la que se construyeron menos de 600 unidades. De hecho, si te fijas, hoy en día solo salen a subasta unidades del Renault 5 Turbo 2.

Creado para mejorar el rendimiento y las prestaciones del Renault 5 Alpine de la época, el Turbo fue el modelo que sirvió para homologar el coche que disputó el Campeonato del Mundo de Rallies. 

Presentado en el salón de Bruselas de 1980, llamó la atención de todo el mundo y, rápidamente, se convirtió en un deportivo de culto... y no solo por su espectacular imagen.

Subasta Renault 5 Turbo de 1980

¿El motivo? Muy sencillo: sustituyó el humilde motor de 90 CV y el esquema de tracción delantera del Alpine, por un propulsor central-trasero, de 160 CV, encargado de mover el tren posterior.

Volviendo a nuestro protagonista, está pintado en la llamativa pintura exterior Blue Olympe, mientras que el habitáculo presenta una tonalidad roja, bastante poco discreta, por cierto.

Por supuesto, se entregará a su nuevo propietario con toda la documentación, un kit de herramientas y la radio original. Parece lo mínimo, después de asumir semejante inversión.

Fuente y fotos: RM Sotheby's