La versión exclusiva para carreras del GT2 RS brilla como una superestrella sobre la pasarela.

Cuando todavía estamos saboreando el estreno del nuevo Porsche 911 2019 en el salón de Los Ángeles 2018, la firma de Stuttgart nos ha querido sorprender por partida doble.

Para demostrar que la generación que acaba de dejar paso todavía puede ofrecer mucha satisfacción a sus propietarios, Porsche ha desvelado la nueva versión de competición del 911 GT2 RS, a la que le ha añadido el apellido Clubsport. En definitiva, un deportivo de competición, con una apariencia mucho más sugerente. 

Porsche 911 GT2 RS Clubsport

Porsche 911 GT2 RS Clubsport 2019, con 700 CV y 1.390 kilos

En el apartado mecánico, nos encontramos con la mecánica de seis cilindros opuestos, biturbo y con 3,8 litros de cilindrada, capaz de generar 700 CV de potencia. La transmisión corre a cargo de una caja de cambios automática de doble embrague PDK, con siete velocidades, que incluye levas detrás del volante.

Semejante potencial se encauza hacia el eje trasero, donde encontramos unas magníficas llantas de 21 pulgadas de tamaño, con neumáticos de 310 milímetros de ancho.

El equipo de frenos es igual de impresionante, con discos de 381 milímetros de diámetro y pinzas de seis pistones, en el eje delantero, mientras que las traseras son de cuatro pistones. También sabemos que el 911 GT2 RS Clubsport anuncia un peso reducido de 1.390 kilogramos.

De serie, el vehículo alemán incluye controles de tracción y electrónico de estabilidad, para ayudar al 'piloto' a mantener bajo control a esta bestia de propulsión trasera. En esencia, se trata de unos sistemas similares a los que equipa la versión matriculable, aunque en este caso, unos mandos ubicados en la consola central, permiten al conductor modificar el funcionamiento o, directamente, desconectarlos.

Galería: Porsche 911 GT2 RS Clubsport

Siguiendo con el apartado del conductor, en el habitáculo solo encontramos un asiento, de tipo baquet, con su correspondiente arnés de seguridad, con seis puntos de anclaje. Todo, protegido por una jaula antivuelco.

El volante de fibra de carbono o la instrumentación digital están heredados del 911 GT3 RS. Sin embargo, todavía se pueden apreciar algunos elementos de confort, impropios de un vehículo puro de competición, como es el aire acondicionado.

Porsche ha confirmado que planea fabricar solo 200 unidades, con las que sus futuros propietarios podrán rodar solo en circuitos y participar en algunos eventos internacionales. En este sentido, la firma alemana ha dejado entrever que está trabajando en un proyecto donde podríamos ver una competición protagonizada por este modelo. Ojalá sea cierto, porque estamos deseando que se convierta en realidad.