Prueba BMW X2 2018, ¿pero esto es un SUV?

Soy de esas personas que ni estoy enamorado de los SUV, ni tampoco los rechazo de forma irracional, pero el BMW X2 2018 me ha acercado mucho a la primera postura. En esta prueba de la versión turbodiésel xDrive20d Steptronic, con 190 CV, voy a explicar por qué estamos ante un todocamino muy diferente y especial, que carece de rival directo en Audi y Mercedes-Benz. 

Por dimensiones, 4,36 metros de longitud, está enclavado en el corazón de los SUV compactos, al igual que su 'hermano', el X1. Entonces, ¿por qué dos modelos en un mismo segmento? Yo también me hice esa misma pregunta, hasta que he descubierto las cualidades dinámicas del recién llegado. En este punto, se sitúa por delante de cualquier contrincante cercano, como el Audi Q3 o el Mercedes-Benz GLA, en virtud de una puesta a punto firme y de claros tintes deportivos. 

De hecho, a los mandos, el BMW X2 2018 posee un tacto muy cercano al de un Serie 1... y eso que nuestro protagonista renuncia a la propulsión trasera y se decanta por un eje delantero motriz o, como sucede en nuestro caso, por el sistema de tracción total xDrive. ¿Magia? Más bien, un trabajo excepcional por parte de BMW...

 

BMW X2 2018, devorador de curvas

Sí, con este coche sientes las irregularidades del asfalto (o del campo) como si viajaras en un turismo. Lógico, pues con la línea M SPORT X, la suspensión es más firme y reduce 10 milímetros la altura libre al suelo de la carrocería. Bajo mi parecer, no resulta especialmente incómoda, salvo que afron...